En una noche que quedará grabada en la memoria de la afición cementera, Cruz Azul se alzó con su décimo título de Primera División, al vencer de forma agónica 2-1 a Pumas en la Final del torneo Clausura 2026 de la Liga MX. La euforia desatada por este histórico logro trajo consigo un giro inesperado: la felicitación pública de Martín Anselmi, un nombre que, hasta hace poco, resonaba con un matiz de ingratitud y polémica en los pasillos de La Máquina. Su mensaje, aunque conciso, abrió un debate sobre el pasado reciente del club y la trayectoria de un entrenador cuya salida marcó un antes y un después para la institución.
“Así tenía que llegar, la merecen más que nadie. Felicidades campeones. Los quiero mucho”, publicó Anselmi en sus plataformas de redes sociales, un gesto que sorprendió a muchos. El estratega argentino había dirigido a Cruz Azul por poco más de un año, dejando una estela de promesas incumplidas y la amargura de quedarse a las puertas de la gloria. Durante su gestión, La Máquina rozó el trofeo, conformándose con un subcampeonato y una dolorosa eliminación en Semifinales, ambas ocasiones a manos del acérrimo rival, el América. Su partida, en medio de un torneo clave, dejó un vacío y un proyecto a medio construir que, para muchos, se sintió como un abandono.
El polémico adiós y sus repercusiones
La salida de Martín Anselmi del banquillo de Cruz Azul no fue precisamente tersa. En pleno Clausura 2025, el estratega sudamericano decidió dejar botado el proyecto cementero para firmar con el Porto portugués. Esta partida anticipada desencadenó una batalla legal entre el club mexicano y el entrenador, que culminó con Cruz Azul reclamando y ganando una compensación económica millonaria por la terminación prematura de su contrato. Paradójicamente, la carrera de Anselmi post-Cruz Azul no ha estado exenta de sobresaltos: tras una breve etapa con los Dragones, donde sufrió una eliminación en primera ronda del Mundial de Clubes, y un posterior paso por Botafogo sin los resultados esperados, su trayectoria ha contrastado con el resurgir de La Máquina.
Sin embargo, la verdadera historia de esta ansiada décima estrella no la escribieron ni Martín Anselmi ni el posterior Nicolás Larcamón, quienes no lograron consolidar sus proyectos. La gesta heroica fue obra de un hombre de casa, un emblema de la institución que tomó las riendas en un momento crítico: Joel Huiqui. Nombrado interino tras la marcha de Larcamón, Huiqui, con apenas siete partidos al frente del equipo, logró una hazaña que pocos esperaban, inscribiendo su nombre con letras de oro en la historia cementera y demostrando que, a veces, las soluciones residen en el corazón del propio club.
El mensaje de Anselmi, aunque tardío y proveniente de una figura controvertida, se suma a la celebración de un Cruz Azul que ha sabido reinventarse y superar sus fantasmas. Este décimo título no solo es la culminación de un esfuerzo deportivo, sino también el epílogo de una etapa turbulenta, consolidando una narrativa de resiliencia y triunfo. La Máquina Cementera, ahora campeona, se prepara para el Campeón de Campeones contra Toluca, con la mirada puesta en seguir haciendo historia y dejando atrás, de una vez por todas, las sombras del pasado para abrazar un presente glorioso y un futuro prometedor.
Con información de: Fox Sports México.

