La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó una contundente acusación este domingo, al señalar directamente al expresidente Felipe Calderón Hinojosa de haber mantenido una alianza demostrada ‘con creces’ con un cártel de la droga. Durante su informe de rendición de cuentas por los dos años de su triunfo electoral, celebrado ante miles de simpatizantes en el Monumento a la Revolución y transmitido a nivel nacional, la mandataria no dudó en calificar la administración calderonista como ‘el narcogobierno’, reabriendo un capítulo polémico en la historia reciente de México y polarizando, una vez más, el debate público sobre la seguridad y la gobernanza del país.
En un discurso cargado de referencias históricas, Sheinbaum Pardo no solo apuntó hacia Calderón, sino que tejió un hilo narrativo que conecta presuntos episodios de represión y controversia desde el sexenio de Vicente Fox. Recordó la ‘cruel represión’ en San Salvador Atenco y la ‘ brutal’ contra maestros en Oaxaca, así como el desafuero a Andrés Manuel López Obrador y el ‘fraude electoral de 2006’ que, según sus palabras, ‘llevó a la presidencia al espurio de Felipe Calderón’. Fue precisamente durante la gestión de Calderón, caracterizada por una ‘fallida guerra contra el narco’ que ‘llenó el país de muerte y de sangre’, donde la ‘alianza con un cártel de la droga fue demostrada con creces’, reiteró la presidenta. Citando a Carlos Monsiváis, Sheinbaum remató que ‘la verdadera doctrina del conservadurismo es la hipocresía’, enfatizando la contradicción en la postura de sus predecesores.
Soberanía y dignidad nacional en el epicentro del discurso
Más allá de la revisión del pasado, el mensaje de la presidenta Sheinbaum también se proyectó hacia el presente, defendiendo con vehemencia la soberanía nacional y rechazando cualquier forma de injerencia o intervencionismo extranjero. En un momento de tensiones diplomáticas, reiteró la exigencia de que Estados Unidos presente pruebas fehacientes de las acusaciones sobre supuestos vínculos con el narcotráfico de funcionarios como Rubén Rocha Moya y otros nueve más. Este pronunciamiento subraya una postura de firmeza ante presiones externas, reforzando la narrativa de un gobierno que no ‘doblegará la dignidad del pueblo mexicano’, una declaración que resonó fuertemente entre los asistentes al acto y que busca consolidar el apoyo a su administración frente a desafíos tanto internos como internacionales.
Las declaraciones de la presidenta no solo constituyen una fuerte crítica retrospectiva, sino que también marcan la pauta para el discurso político venidero, buscando establecer una línea clara entre su proyecto de nación y las administraciones que le precedieron. Al vincular el pasado con la lucha por la dignidad y la soberanía del presente, Sheinbaum Pardo busca cimentar la visión de un cambio profundo y la necesidad de rendición de cuentas sobre episodios cruciales de la historia mexicana. La reverberación de estas acusaciones sin duda alimentará el debate político y social, manteniendo en el centro de la discusión la transparencia, la justicia y la integridad en el ejercicio del poder.
Con información de: Nacional – Proceso.

