El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) ha emitido un fallo contundente que reafirma las sanciones económicas impuestas por la FIFA a la Federación Mexicana de Futbol (FMF), resultado de la persistencia de cánticos homofóbicos por parte de aficionados durante encuentros amistosos disputados en 2024. Esta decisión, que llega tras un proceso de apelación por parte de la FMF, subraya la responsabilidad de la federación en el comportamiento de sus seguidores y el desafío continuo que representa erradicar esta conducta de los estadios mexicanos.
La resolución del máximo tribunal deportivo, aunque concedió parcialmente la razón a la federación al eliminar una de las medidas disciplinarias, ratificó las dos multas económicas originales. En total, la FMF deberá desembolsar casi 140 mil francos suizos, equivalentes a cerca de 178 mil dólares estadounidenses, por los incidentes registrados en los partidos de preparación de la Selección Mexicana contra Bolivia, Uruguay, Brasil y Estados Unidos. Si bien el TAS revocó la sanción que contemplaba el cierre del 15 por ciento de las localidades en un próximo partido de categoría A organizado por la FIFA, dejó intacto el criterio sobre la responsabilidad de la FMF ante el comportamiento discriminatorio de sus aficiones.
Desafíos Persistentes y el Escenario Mundialista
Durante el proceso, la Federación Mexicana de Futbol argumentó haber implementado “los mayores esfuerzos posibles para educar, prevenir y erradicar” el cántico ofensivo, que tradicionalmente se manifiesta cuando el portero rival ejecuta un saque de meta. Sin embargo, el TAS concluyó que estas acciones no fueron suficientes para eximir de culpa al organismo, señalando que la conducta continúa presentándose en los estadios y que las medidas preventivas no tienen el alcance jurídico necesario para anular las sanciones. Este dictamen pone de manifiesto que, a pesar de las campañas de concientización y los programas educativos, el problema persiste arraigado en una porción de la afición.
La problemática del grito homofóbico no es nueva para la Selección Mexicana; ha sido una constante durante más de una década, cobrando notoriedad en el Mundial de Brasil 2014 y repitiéndose en las ediciones de Rusia 2018 y Qatar 2022. Esta persistencia adquiere una relevancia crítica a las puertas de la Copa del Mundo 2026, donde México será una de las naciones anfitrionas. La FIFA, consciente de este historial, ha anunciado que contará con monitores antidiscriminación en los 104 partidos del certamen, incluyendo los que se disputarán en territorio mexicano. Con el partido inaugural del combinado tricolor programado para el 11 de junio en el Estadio Banorte, donde ya se han escuchado estas manifestaciones, la FMF y los aficionados mexicanos se encuentran bajo un escrutinio sin precedentes, obligados a demostrar un cambio cultural significativo que garantice un ambiente inclusivo y respetuoso.
Con información de: Fox Sports México.

