En México se estima que más de 446 mil personas viven con sordoceguera, condición que representa 6.5 por ciento de la población con discapacidad en el país, de acuerdo con datos del Conadis y el Inegi, informó la doctora Diana Esperanza Arévalo Simental, del servicio de Oftalmología y coordinadora de la especialidad de Retina del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde.
En el marco del Día Internacional de la Sordoceguera, que se conmemora cada 27 de junio, la especialista explicó que esta condición combina la pérdida visual y auditiva, lo que genera barreras significativas para la comunicación, el aprendizaje y la interacción social. Durante una rueda de prensa señaló la necesidad de visibilizar a esta población y fortalecer la atención médica especializada.
“Me parece muy importante el conmemorar este 27 de junio para visibilizar a las personas en todo el mundo que presentan esta discapacidad. En el hospital atendemos a alrededor de 28 mil pacientes al año con algún grado de discapacidad visual, desde leve hasta severa; esto incluye consultas de primera vez y subsecuentes, lo que refleja la alta demanda de atención especializada”, expresó.
Arévalo Simental subrayó la importancia de los tamices neonatales visual y auditivo durante el primer mes de vida, al señalar que la detección temprana reduce riesgos de complicaciones. En el caso de la salud visual, advirtió que la retinopatía del prematuro figura entre las principales causas prevenibles de ceguera infantil cuando no se identifica a tiempo. En la misma conferencia, el doctor Enrique Gerardo Ortiz Hernández, del servicio de Otorrinolaringología del mismo hospital, explicó que en México entre uno y tres recién nacidos por cada mil presentan algún grado de pérdida auditiva, lo que hace necesario aplicar el tamiz auditivo de manera oportuna.
“La sordera, en particular, es una de las patologías que en México de uno a tres recién nacidos por cada mil presentan algún grado de pérdida auditiva, lo que hace indispensable la aplicación del tamiz auditivo en el primer mes de vida”, expresó.
El especialista señaló que hasta 80 por ciento de los casos de hipoacusia se diagnostican después del primer año de vida, lo que retrasa el acceso a tratamientos. Indicó que una detección temprana permite el uso de auxiliares auditivos, terapias de rehabilitación o implantes, con mejores resultados en el desarrollo del lenguaje y la integración social.
Ambos especialistas advirtieron también sobre factores actuales que inciden en la salud visual y auditiva, como el uso prolongado de dispositivos electrónicos en menores, asociado con el aumento de casos de miopía. Recomendaron limitar su uso en la primera infancia y fomentar actividades al aire libre.
En materia auditiva, señalaron que la exposición prolongada a sonidos altos mediante audífonos puede generar daño permanente y favorecer infecciones, por lo que recomendaron moderar el volumen y evitar el uso excesivo.

