El Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA) inauguró la exposición Un solo mar, libros de artista, un proyecto colaborativo entre el Centro Universitario de la Costa (CUCosta) de la Universidad de Guadalajara y la Newcastle University, del Reino Unido, que reúne 41 piezas elaboradas por estudiantes y académicos de ambas instituciones.
La muestra presenta libros de artista desarrollados a distancia, con el mar como eje común de exploración visual y narrativa. De acuerdo con la profesora del CUCosta, Ireri Topete Camacho, el proyecto permitió trabajar el libro de artista como un formato híbrido entre ilustración y obra gráfica.
Las obras permanecen exhibidas en el MUSA hasta el 30 de agosto y forman parte de un proceso de trabajo de más de un año, en el que participaron estudiantes de ambas universidades. La exposición busca acercar al público a las distintas miradas sobre el océano como punto de conexión entre territorios con contextos distintos. La estudiante Norma Tamayo destacó el intercambio cultural que surgió entre los participantes. “Estamos conectados por el mismo mar. En Vallarta está muy soleado y en Reino Unido hace frío. Al final nuestros libros se conectaron; el trabajo fue muy ameno y divertido”, comentó.
El artista del CUCosta Geovanni Orozco, conocido como “Geo”, señaló que el proyecto permitió contrastar y vincular lenguajes visuales a partir de colores y territorios distintos. “Se puede ver en los libros la contraparte de los colores, muy cálidos y muy fríos, y después cómo terminan relacionándose gracias a la colaboración entre ambas universidades”, expresó.
La exposición se realizó con apoyo del Legado Grodman y la University of Guadalajara Foundation, a través del Programa de Becas Grodman para Repatriación de Talento, que impulsó el intercambio académico y artístico entre México y Reino Unido.
Las maestras Ireri Topete y Érika Servín acompañaron el desarrollo del proyecto, que también plantea una reflexión sobre la relación entre las personas y el océano, así como la importancia del cuidado del medio ambiente a través del arte.
Tamayo agregó que la experiencia fortaleció el trabajo colectivo. “El trabajo colaborativo nos enseñó a organizarnos, escucharnos, crear y abrir nuestro campo de trabajo. Fue una experiencia muy enriquecedora”, concluyó.
Además de esta exposición, el MUSA mantiene una programación cultural durante julio que incluye proyecciones de cine, recitales y talleres. Entre ellas destaca la exhibición La naturaleza íntima de la vida. Ernst Saemisch (1902-1984), en el marco del Ciclo de cine expresionista, con la proyección de Los secretos del alma, de Georg Wilhelm Pabst.
También se llevará a cabo el recital María Grever y su legado, con interpretación en Lengua de Señas Mexicana, en el Patio MUSA, como parte de la exposición Sonoras. En la misma línea, el museo proyectará El acorazado Potemkin y La huelga, de Sergei Eisenstein, dentro del programa Correspondencias. Orozco-Eisenstein.
La agenda incluye además la inauguración de la exposición Niérika. Las visiones de la creación, de José y Fidencio Benítez, así como el taller Murales en movimiento, enfocado en animación stop motion. El MUSA se ubica en avenida Juárez 975, esquina con Enrique Díaz de León, y mantiene entrada libre de martes a sábado de 10:00 a 18:00 horas y domingos de 10:00 a 15:00 horas.

