Investigadores del Centro Universitario del Norte (CUNorte) de la Universidad de Guadalajara y el artista colotlense Ricardo Urista desarrollan tintas y pigmentos a partir de recursos naturales de la región Norte de Jalisco, como tuna, calabaza, orégano, mezquite y verdolaga, para su uso en obras de arte. El proyecto surgió cuando Urista observó que algunas plantas desprendían colores sobre las rocas de los cerros cercanos a Colotlán. La idea dio paso a una investigación con académicos del CUNorte para aprovechar los pigmentos naturales de especies locales.
Marta Fabiola Martín del Campo, responsable del Laboratorio de Biotecnología del CUNorte, señaló que mediante procesos de tecnología termosolar se obtuvieron pigmentos y aceites de productos nativos de la zona. “Estas tonalidades se deben a pigmentos que están clasificados dentro de los grupos fenólicos; por ejemplo, tenemos las betalaínas dándonos rosados, o tonos muy rojos o inclusive fucsia; la tuna roja también está dentro de esa gama; pero la tuna naranja tiene betaxantinas y estos compuestos dan tonalidades naranjas. Cuando hacemos el secado solar, retiramos toda el agua, elaboramos polvos de estos subproductos ya secos, muchos de ellos contienen antioxidantes, lo que favorece la perduración de los colores y matices”, explicó.
Con estos materiales, Urista ha creado cerca de 60 piezas con figuras de colibríes, personajes revolucionarios, escarabajos, maíces y elementos prehispánicos. El artista señaló que algunas obras ya superaron pruebas de exposición al sol y a la intemperie, aunque los materiales siguen en etapa experimental.
Los investigadores también estudian las propiedades de estos pigmentos para identificar posibles aplicaciones en alimentos y otros materiales. Martín del Campo destacó que el proyecto permite dar valor a los recursos naturales de la región.
“Estos mismos pigmentos tienen beneficios comprobados para la salud. Por otra parte, se pueden utilizar como estabilizadores en alimentos y en el arte, y eso fue parte del gran descubrimiento, que hay una posibilidad de que estos recursos naturales de la zona norte se puedan visibilizar y revalorizar a través del arte”, afirmó.
Los materiales aún no se comercializan; el equipo continúa con las pruebas para determinar su viabilidad y posibles usos, mientras Urista busca presentar sus obras en Guadalajara y otros puntos de Jalisco.

