El Centro Universitario de los Valles (CUValles) cuenta con un Laboratorio jardín etnobiológico de Jalisco que alberga 220 especies de plantas y funciona como un espacio de investigación, conservación y enseñanza sobre la biodiversidad del estado. El proyecto inició en 2020 como parte de una iniciativa nacional para crear jardines etnobiológicos en cada entidad. Desde entonces, pasó de un terreno de una hectárea sin vegetación a una colección científica viva con más de mil ejemplares obtenidos a partir de semillas recolectadas en campo.
Yalma Luisa Vargas Rodríguez, profesora investigadora del CUValles y responsable del laboratorio, explicó que el espacio tiene una función distinta a la de un área verde convencional.
“A este jardín lo que lo hace diferente a cualquier otro parque o área verde, es que, como un buen jardín botánico, es una colección científica de plantas con propósitos de investigación, docencia y extensión. Es un espacio que se dedica a la conservación ex situ, es decir, a la conservación de plantas y fauna fuera de su hábitat natural, con el fin de tenerlas representadas aquí, estudiarlas, darlas a conocer, y con fines de enseñanza”, destacó.
La colección incluye especies como encinos y agaves, representativas de la región Valles de Jalisco y algunas con riesgo por factores como el cambio de uso de suelo. Además de conservar flora nativa, el laboratorio desarrolla investigaciones sobre germinación, restauración ecológica y manejo de recursos naturales, además de servir como espacio de formación para estudiantes.
“Aquí realizamos investigación sobre germinación, crecimiento y distribución de especies. También es un laboratorio para estudiantes de distintas carreras, y mantenemos trabajo con comunidades para conocer sus necesidades y apoyar en problemas relacionados con sus recursos naturales. Desarrollamos proyectos de composta y reciclaje de residuos orgánicos para mejorar la calidad del suelo”, detalló.
El CUValles busca fortalecer este espacio mediante actividades educativas, investigación y conservación de especies. “Este es el primer jardín botánico público en Jalisco. Queremos fortalecer la educación ambiental y ampliar nuestras instalaciones para el resguardo de semillas y ejemplares de herbario. La meta es crecer en investigación, conservación y servicio a la sociedad”, afirmó.
La especialista destacó la importancia de estos espacios universitarios para proteger especies que enfrentan dificultades en su entorno natural. “Es fundamental tener sitios como éste, donde podamos conservar especies que ya no pueden desarrollarse en su entorno natural. La universidad tiene la capacidad de impulsar la conservación desde la educación, la investigación y la extensión, además de fomentar buenas prácticas ambientales. Invitamos a la sociedad a conocer este espacio y a involucrarse en la protección de la biodiversidad, entendiendo que todos los seres vivos formamos parte de un mismo ciclo”, concluyó.

