La detección temprana del síndrome de Turner permite reducir sus complicaciones y mejorar la calidad de vida de las pacientes, señalaron especialistas del Hospital Civil de Guadalajara (HCG), quienes estiman que en Jalisco existen alrededor de 900 casos. El trastorno afecta a mujeres y ocurre en una de cada 2 mil 500 personas nacidas.
En el marco del Día Mundial del Síndrome de Turner, que se conmemora el 28 de agosto, médicos del HCG destacaron que el diagnóstico puede surgir desde el embarazo mediante controles prenatales y ultrasonidos. Rafael Santana Ortiz, director del HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, señaló que esta vigilancia permite identificar señales que requieren estudios adicionales.
“Llevando un control prenatal adecuado con ultrasonidos, pueden detectarse datos que hacen sospechar sobre esta enfermedad. Por lo tanto, la insistencia, la motivación y la sugerencia de acudir a control prenatal es básico”.
Al nacer, algunas señales de alerta son cuello corto o ancho, implantación baja de las orejas, implantación baja del cuero cabelludo y soplos cardiacos. Más adelante, la talla baja, alteraciones de la tiroides y el retraso en el inicio de la menstruación pueden llevar a una evaluación genética.
Izabel Maryalexandra Ríos Flores, del servicio de Genética del HCG “Fray Antonio Alcalde”, informó que en lo que va del año el área de Pediatría ha identificado alrededor de 30 casos con sospecha del síndrome, sobre todo por talla baja.
Los especialistas también advirtieron sobre la importancia de mantener el seguimiento durante la adolescencia y la edad adulta. Ríos Flores señaló que algunas pacientes pierden contacto con los servicios médicos al dejar la niñez. “Al dejar de ser niñas, no quiere decir que no deben continuar con sus consultas anuales. Nos encargamos de darles asesoramiento genético todo el proceso”.
El tratamiento puede incluir hormona de crecimiento y terapia hormonal, además de vigilancia cardiovascular y tiroidea, entre otros controles. Cristian Peña Padilla, del servicio de Genética del HCG “Dr. Juan I. Menchaca”, subrayó que el impacto psicológico también requiere atención, en especial por la talla baja y el desarrollo de caracteres sexuales secundarios.
Los médicos llamaron a madres y padres a atender señales como talla baja, retraso menstrual o alteraciones físicas desde etapas tempranas, pues un diagnóstico oportuno permite iniciar vigilancia y tratamiento antes de que surjan complicaciones.

