El gobierno federal ha puesto en marcha un nuevo organismo clave: el Consejo Técnico-Científico de la Estrategia Nacional contra el Gusano Barrenador del Ganado (GBG). Esta iniciativa busca potenciar significativamente las capacidades científicas, tecnológicas e institucionales del país para salvaguardar la ganadería, un pilar fundamental para el sustento de millones de familias productoras y la garantía del abasto alimentario nacional. La instalación de este consejo es un esfuerzo conjunto de las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) y de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
La misión principal del Consejo Técnico-Científico es fortalecer la cooperación interinstitucional y la implementación de acciones en todo el territorio. Además, se enfocará en intensificar las campañas de comunicación y concientización, impulsar la colaboración internacional y potenciar la investigación y transferencia de tecnología. Entre las áreas de estudio prioritarias se encuentran el perfeccionamiento de los sistemas de vigilancia y diagnóstico, la detección temprana de brotes, el análisis de la dinámica de la plaga, el desarrollo de nuevos métodos de prevención, control y erradicación, así como la investigación en genética, biotecnología y herramientas de inteligencia artificial.
Durante un encuentro que congregó a funcionarios e investigadores, se reafirmó el compromiso con la estrategia que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dependiente de Agricultura, ha estado operando durante casi dos años. Un representante técnico de la dependencia, Víctor Arrazate Argueta, anunció que la iniciativa evolucionará de un esquema de atención basado en un Dispositivo Nacional de Emergencia a una campaña nacional de control y erradicación que se desplegará en las 32 entidades federativas del país.
El papel de Senasica será crucial en la coordinación y ejecución de esta campaña sanitaria. En colaboración estrecha con los gobiernos estatales y los Comités de Fomento y Protección Pecuaria, la entidad será la responsable de la operatividad, implementando acciones permanentes. Estas incluyen la vigilancia epidemiológica constante, programas de capacitación, la notificación oportuna de casos, el control riguroso de la movilización animal y la aplicación efectiva de medidas sanitarias para contener y eliminar la plaga. La meta es proteger la salud del ganado y, con ello, la economía de los productores mexicanos.
Con información de El Universal.

