Tlaquepaque y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) acordaron reforzar la vigilancia de cuerpos de agua y zonas federales del municipio, con énfasis en evitar invasiones, construcciones irregulares y asentamientos en áreas de riesgo. El convenio de custodia lo firmaron Laura Imelda Pérez Segura, presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque, y Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, director general del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico, en representación de la Conagua.
Pérez Segura señaló que el acuerdo permitirá al municipio actuar con mayores herramientas ante problemas relacionados con los cuerpos de agua y sus zonas federales. “Para nosotros es muy importante la firma de este convenio porque formaliza la colaboración y nos permite actuar de manera mucho más activa en las problemáticas que se presentan en torno a estos cuerpos de agua y zonas federales”, señaló.
La alcaldesa indicó que la coordinación permitirá reforzar la prevención y vigilancia ante invasiones, asentamientos y construcciones que representen un riesgo, además de dar seguimiento a las acciones de distintas dependencias en estas áreas. Como ejemplo, citó el caso de Arroyo Seco, donde el municipio realizó acciones para proteger las laterales del cauce y frenar el deslave y su expansión, debido al riesgo para las viviendas cercanas. Pérez Segura añadió que el municipio mantendrá acciones contra las descargas ilegales y la contaminación de los cuerpos de agua.
El convenio contempla un comité de seguimiento que sesionará al menos cada seis meses para revisar los acuerdos y las acciones de ambas instituciones. Figueroa Cuevas explicó que la nueva Ley General de Aguas permite precisar las competencias de los distintos niveles de gobierno y establecer una mayor coordinación para la vigilancia y regulación de las zonas federales.
“Ahora se trata de que compactemos ese gobierno, que juntos podamos vigilar la zona federal, que juntos podamos regularla y orientar las inversiones de los municipios de manera ordenada y de acuerdo con la normatividad”, explicó.
El funcionario añadió que algunas ocupaciones podrán regularizarse si cumplen con la normatividad y no existe impedimento legal. Sin embargo, las personas que ocupen zonas federales dentro de áreas de riesgo o vasos reguladores deberán retirarse, incluso si cuentan con algún permiso.
Figueroa Cuevas informó que durante el último temporal de lluvias se emitieron más de 400 notificaciones a viviendas asentadas de forma regular en las inmediaciones de zonas federales, pero que después incorporaron construcciones o ampliaciones dentro de estas áreas, algunas de ellas en sitios de riesgo.

