El encuentro amistoso que disputarían las selecciones Sub-20 de México y España, inicialmente programado para Ceuta, ha sido trasladado a Madrid. La decisión obedece a razones de seguridad y a la compleja situación geopolítica actual en la región, según confirmaron las autoridades deportivas.
Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Futbol (RFEF), anunció el cambio durante un evento en Málaga. El directivo explicó que, a pesar de los esfuerzos por mantener la sede original, la policía desaconsejó la celebración del partido en Ceuta en este momento. El compromiso, pactado para el 30 de septiembre, se jugará ahora en un estadio por definir en la capital española.
La elección de Ceuta respondía a un compromiso previo de la RFEF con el enclave español en Marruecos, y habría marcado la primera vez que una selección española visitaba la ciudad autónoma para un partido desde 2018. Sin embargo, la reciente entrada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio, y las consiguientes manifestaciones de la población local, han generado un ambiente de tensión que hizo inviable la celebración del evento deportivo.
El Ministerio del Interior español, del cual depende la fuerza policial, habría solicitado la reubicación del partido para garantizar la seguridad de los participantes y el orden público. Esta medida preventiva busca evitar cualquier incidente en un momento de sensibilidad social, priorizando la tranquilidad sobre la agenda deportiva en la ciudad autónoma.
Con información de Fox Sports.

