Un total de 274 personas de Ecuador, 18 estados de México y 25 municipios de Jalisco concluyeron el diplomado Derecho Humano a la Educación: interseccionalidad en los servicios educativos, que impartió la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) durante cinco meses.
El programa abordó temas como educación inclusiva, discapacidad, diversidad sexual, derechos de niñas, niños y adolescentes, prevención de la violencia y el acoso escolar, abuso sexual infantil, educación para la paz y bienestar socioemocional.
La presidenta de la CEDHJ, Luz del Carmen Godínez González, destacó la colaboración con El Colegio de Jalisco y la Universidad Enrique Díaz de León para desarrollar el programa, cuyo propósito fue ofrecer herramientas para identificar desigualdades, barreras y formas de violencia en los entornos educativos.
“Hoy reconocemos el esfuerzo, la disciplina y el compromiso de quienes decidieron fortalecer sus conocimientos para comprender mejor nuestra realidad, para contribuir y para transformarla. La promoción y la defensa de los derechos humanos requiere alianzas sólidas entre instituciones educativas y organismos públicos. Solo trabajando de manera conjunta podemos generar cambios reales y duraderos”, expresó.
Godínez González exhortó a las personas egresadas a aplicar los conocimientos en sus centros de trabajo y comunidades.
Enrique Ibarra Pedroza, presidente de El Colegio de Jalisco, señaló que el derecho a la educación resulta fundamental para el desarrollo individual y colectivo.
“Lo que hoy nos concita es de la mayor relevancia: el derecho humano a la educación. Estos conceptos son de la mayor relevancia en la vida de los seres humanos, tanto los derechos humanos que representan la lucha por la dignidad, por la libertad, por la igualdad, por las aspiraciones y las oportunidades; y la educación, un instrumento imprescindible para el desarrollo no sólo del ser humano en lo individual, sino en su familia, en su colectividad, y también formando parte de una amplia sociedad”, dijo.
Por su parte, Marco Antonio Robles Morales, rector de la Universidad Enrique Díaz de León, destacó la importancia de la formación en derechos humanos para fortalecer las comunidades. En representación del alumnado presencial, Maribel Flores Salazar señaló que el diplomado permitió reconocer la educación como un derecho que debe garantizarse sin normalizar el maltrato ni el abuso. Nalledka Ayelene Vega Hernández, participante de la modalidad en línea, llamó a convertir los conocimientos en acciones para prevenir la discriminación y la violencia.
“Hoy recibimos una constancia, pero también asumimos una responsabilidad. Que lo aprendido no se quede en nuestros apuntes; que se convierta en acciones concretas, en espacios libres de violencia, en oportunidades para quienes más lo necesitan y en una defensa firme de los derechos humanos”, añadió.

