La opacidad en las precampañas, el financiamiento de los partidos y la presunta participación del crimen organizado en las contiendas representan riesgos para el próximo proceso electoral, advirtieron especialistas durante el XV Seminario de la Red por la Rendición de Cuentas, que organizó la Universidad de Guadalajara (UdeG). En el encuentro “Las amenazas de la corrupción en el proceso electoral”, que tuvo lugar en el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), los participantes señalaron la falta de vigilancia y de mecanismos eficaces para investigar posibles irregularidades electorales.
María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, afirmó que la corrupción electoral no es nueva, pero lamentó que cada vez menos instituciones investiguen estos casos. “Y cuando digo que comienza por lo electoral sé que estoy diciendo lo obvio, porque sin puestos de acceso a los recursos públicos y al poder para decidir su destino, primero hay que ganar la elección; por eso digo que la democracia electoral está en la base de la corrupción política”, sostuvo.
Casar explicó que ganar elecciones permite acceder a cargos públicos y controlar recursos, lo que puede facilitar la captura de instituciones. Para ilustrar esta relación, comparó los puestos de poder con llaves para distribuir cargos y presupuestos.
La especialista también advirtió que las precampañas representan un punto vulnerable ante la falta de mecanismos de fiscalización y vigilancia. Ante ese escenario, destacó el papel de organizaciones civiles, activistas y periodistas en la investigación de posibles actos de corrupción. Mauricio Merino Huerta, director del Instituto de Investigación en Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción de la UdeG, señaló que el dinero tiene una influencia central en las campañas y los partidos políticos. También alertó sobre la presunta incursión del crimen organizado en la disputa por el poder.
“Para nadie es un secreto que el dinero se ha convertido en un actor principalísimo de las campañas electorales y de la vida de los partidos políticos; nadie ignora que la ausencia de sistemas profesionales de carrera, de transparencia plena e instituciones fuertes para garantizar que las leyes se cumplan y, por lo tanto, los cargos públicos suelen convertirse en botín político”, expresó.
Merino agregó que México careció de un sistema integral de rendición de cuentas, pese a los esfuerzos de investigadores y organizaciones civiles para impulsar mecanismos de transparencia y combate a la corrupción. Por su parte, el vicerrector de la UdeG, Héctor Raúl Solís Gadea, consideró que la democracia atraviesa una etapa de fragilidad y retroceso.

