La diputada federal Casandra de los Santos, representante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) por el Distrito 3 de Río Bravo, Tamaulipas, hizo pública una grave agresión con arma blanca de la que fue víctima. Según su relato, el incidente ocurrió en una colonia irregular de su municipio de residencia, donde fue interceptada por varios sujetos que la hirieron con una navaja en el abdomen. La lesión, de aproximadamente 15 centímetros, requirió su hospitalización debido a la seriedad y un preocupante aumento en sus niveles de glucosa.
Siete días después del ataque, la legisladora ofreció una conferencia de prensa para denunciar formalmente los hechos y solicitar protección urgente al gobierno federal, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República (FGR). De los Santos detalló que desde el mes de marzo había enfrentado diversas situaciones de riesgo, aunque inicialmente las atribuyó a conflictos políticos. Sin embargo, enfatizó que los ataques físicos representan un peligro extremo, especialmente en el contexto de un proceso electoral activo, expresando su temor y el de otros funcionarios ante la impunidad en casos similares.
Acompañada por líderes de su partido, como la senadora Maki Ortiz y Manuel Muñoz Cano, presidente del PVEM en Tamaulipas, la denuncia de la diputada resalta la creciente vulnerabilidad de los representantes populares. Este incidente se suma a un preocupante historial reciente de violencia contra legisladores federales, recordando las muertes violentas de al menos otros tres diputados durante la actual legislatura, lo que subraya la imperante necesidad de fortalecer las medidas de seguridad para quienes ejercen cargos públicos en el país.
Con información de Infobae.

