Un panel de expertos de las Naciones Unidas ha emitido un contundente informe que atribuye a Rusia la comisión de crímenes de lesa humanidad. La acusación principal se centra en los reiterados ataques deliberados contra la infraestructura energética de Ucrania. Este organismo, establecido por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2022 para investigar posibles violaciones, ya había señalado a Moscú por acciones similares, como el uso de drones contra civiles y el traslado forzado de niños.
El informe detalla cómo Rusia intensificó sistemáticamente los bombardeos sobre la red energética ucraniana, incrementando su frecuencia, intensidad y alcance geográfico. Los expertos concluyeron que esta estrategia buscaba privar a la población civil de electricidad y servicios esenciales, generando un sufrimiento generalizado. Millones de ucranianos soportaron prolongados cortes de calefacción, luz, agua y gas durante el último invierno, enfrentando condiciones de vida calificadas como intolerables.
Más allá de los ataques energéticos, el panel también desveló pruebas significativas sobre el reclutamiento de ciudadanos extranjeros para combatir en el frente ucraniano. El informe documenta cómo Rusia ha traficado con personas de al menos 29 países mediante métodos coordinados y sistemáticos, utilizando el engaño y la coerción a través de redes internacionales. Una vez en territorio ruso, estas víctimas fueron forzadas a firmar contratos militares y enviadas directamente a las zonas de conflicto.
El destino de estos reclutas ha sido trágico y variado; muchos han perdido la vida, desaparecido o han sido capturados por las fuerzas ucranianas, adquiriendo el estatus de prisioneros de guerra. Ante estos hallazgos, el panel de la ONU instó firmemente a Rusia a dar de baja a todas las personas reclutadas bajo estas modalidades de engaño y coerción.
Con información de Infobae.

