El líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro “Alito” Moreno, visitó Chihuahua este sábado para acompañar al diputado priista Alejandro Domínguez en la presentación de su segundo informe de actividades legislativas. Un detalle que no pasó desapercibido fue la presencia de la gobernadora de la entidad, María Eugenia Campos, militante del Partido Acción Nacional (PAN), quien compartió la primera fila con el dirigente priista, en un contexto de tensiones entre el gobierno estatal y el federal.
A través de sus redes sociales, Moreno expresó su satisfacción por asistir al evento, elogiando la trayectoria de Domínguez. Calificó al legislador como un “priista de trabajo, de resultados y de mucho compromiso con su tierra”, y enfatizó la capacidad y preparación de los miembros de su partido. “¡En el PRI tenemos gente capaz, preparada y con muchas ganas de trabajar por las familias mexicanas!”, concluyó en su mensaje, reafirmando la fuerza y dedicación de su bancada.
La aparición de la gobernadora Campos en el acto, visible en las imágenes compartidas por la dirigencia del PRI y el propio Domínguez, adquiere especial relevancia. Este encuentro ocurre mientras Chihuahua se encuentra en una disputa con el gobierno federal, derivada de la muerte de dos agentes de la CIA en la Sierra Tarahumara. Las operaciones de los estadounidenses, no notificadas al centro, generaron acusaciones de “traición a la patria” por parte de autoridades federales y miembros de Morena.
De esta forma, la imagen de un “Alito” Moreno arropando a sus legisladores en Chihuahua, con una sonriente Maru Campos presente, ilustra las complejas dinámicas de la política mexicana. Refleja cómo las alianzas y las tensiones partidistas se entrelazan en momentos clave, incluso cuando la agenda estatal enfrenta serios desafíos con la Federación.
Con información de Infobae.

