El Tren Interoceánico reservó por un periodo de cinco años, es decir hasta 2031, la información técnica de los vagones que integran el convoy de la Línea Z Salina Cruz–Coatzacoalcos, así como las copias de los reportes de comunicación con el centro de mando generados tras el descarrilamiento ocurrido el pasado 28 de diciembre, al considerar que se trata de información de seguridad nacional cuya difusión podría comprometer la continuidad operativa del proyecto.
En respuesta a solicitudes de información realizadas por EL UNIVERSAL, el Comité de Transparencia del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec justificó la reserva de los datos al advertir que hacer públicos los detalles técnicos de los vagones podría incrementar el riesgo de sabotaje, robo de piezas y planeación de actos ilícitos contra una infraestructura considerada estratégica.
El accidente ocurrió el 28 de diciembre en la comunidad de Nizanda, Oaxaca, cuando el tren de la Línea Z se descarriló, dejando un saldo de 14 personas fallecidas y cerca de un centenar de personas lesionadas. La Fiscalía General de la República informó que, de manera preliminar, se detectó un posible exceso de velocidad y anunció órdenes de aprehensión contra tres trabajadores encargados de la conducción del tren, quienes presuntamente no contaban con licencia vigente.
De acuerdo con un dictamen en materia de seguridad industrial firmado por un perito, la locomotora identificada como FIT-3027 no cumplía con las medidas de seguridad establecidas en el reglamento del servicio ferroviario.
En la solicitud de información identificada con el folio 34001310000226, la empresa ferroviaria argumentó que la divulgación de modelos exactos por unidad, origen, manuales, fichas técnicas e identificadores podría facilitar actos que pongan en riesgo la operación del ferrocarril, el cual fue declarado de seguridad nacional mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de mayo de 2023. Aunque reconoció el interés público en conocer las características generales del material rodante, señaló que el nivel de detalle solicitado ofrece un beneficio marginal en términos de rendición de cuentas frente a los riesgos operativos que implica.
Respecto a las comunicaciones internas y reportes generados tras el descarrilamiento, el Comité de Transparencia determinó también su reserva por cinco años, al señalar que la información forma parte de la carpeta de investigación FED/FEIL/FEILC-OAX/000005/2026, abierta por la Fiscalía General de la República, y que su difusión podría afectar el debido proceso y las investigaciones en curso.
CON INFORMACIÓN DEL UNIVERSAL


