El Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde” implementó técnicas de inteligencia artificial para priorizar la detección de infecciones mediante cultivos de sangre en pacientes que ingresan al área de Urgencias. La estrategia busca reducir tiempos de recuperación, aplicar tratamientos personalizados y disminuir estancias hospitalarias.
El procedimiento utiliza plataformas de inteligencia artificial con información proveniente de artículos científicos y datos anónimos de casos clínicos. Con este sistema, el personal médico identifica a pacientes con mayor probabilidad de infección y determina quién requiere un cultivo de sangre o hemocultivo para establecer el tratamiento adecuado.
Los hemocultivos permiten controlar y observar el crecimiento de bacterias, hongos u otros microorganismos presentes en la sangre de pacientes con cuadros graves, lo que facilita la selección de terapias más precisas para cada caso.
El jefe de la División de Medicina del hospital, doctor Mauricio Ambriz Alarcón, explicó que el personal prioriza la toma de muestras en el área de Urgencias para evitar contaminación y evitar que el uso previo de antibióticos altere el diagnóstico.
Esta estrategia forma parte del fortalecimiento del Laboratorio de Microbiología, el cual brinda apoyo al área de Urgencias con el fin de mejorar la atención médica y acelerar el diagnóstico.
“Nos ayuda a identificar patógenos, reduce estancias hospitalarias, reduce también el consumo de antibióticos, que son muy costosos y que pueden llegar a tener efectos adversos graves en los pacientes si duran mucho tiempo; nos ayuda también a evitar complicaciones en el hospital”, declaró.
El jefe del Laboratorio de Microbiología, doctor Adolfo Gómez Quiroz, explicó que el proceso inicia con la identificación de pacientes con mayor probabilidad de infección mediante inteligencia artificial. Posteriormente, el personal médico toma muestras de sangre que servirán para los hemocultivos.
Las muestras se recolectan en menos de una hora bajo condiciones que reducen el riesgo de contaminación y después pasan al Laboratorio de Microbiología. En este espacio, especialistas supervisan el crecimiento bacteriano y, si el resultado indica presencia de microorganismos, realizan un subcultivo para observar su desarrollo.
“Una vez que la bacteria crece en estos medios de cultivo podemos hacer las pruebas para identificarla y ponerle nombre a la bacteria, además de hacerle pruebas de susceptibilidad a los antibióticos y ver cuál antibiótico puede dar el médico a ese paciente”, precisó.
El especialista señaló que residentes de Infectología y Patología clínica participan en este proceso, lo que también aporta experiencia práctica para la formación de futuros profesionales de la salud.
Además del uso de inteligencia artificial para hemocultivos, el laboratorio explora su aplicación en microbiología para detectar patógenos mediante observación microscópica y para identificar pacientes que requieran otros tipos de muestras clínicas.
“Estamos apenas en un sistema similar al que ya estamos utilizando en el área de Urgencias para la toma de hemocultivos pero para otro tipo de muestras, y tener muy buenos resultados en el futuro”, puntualizó.


