Regresar a la Comala de Juan Rulfo significó reencontrar una obra que sigue presente en la memoria colectiva y que mantiene vigencia en la reflexión sobre el país. Así lo señalaron los hijos del escritor durante el encuentro de lectura en voz alta de Pedro Páramo, organizado por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) con motivo del Día Mundial del Libro.
El cineasta Juan Carlos Rulfo destacó el vínculo afectivo y territorial que atraviesa la obra de su padre. “Para nosotros, la obra de nuestro padre es especial porque es un canto de amor a la tierra, es un reclamo de apapacho de esta tierra tan dolida y del amor de reconocerse. Se anhela querer su tierra, sus palabras y sus propias historias. Lo que repercute es rememorar nuestras propias historias”, dijo.
La actividad reunió a centenares de personas en la explanada del edificio de Rectoría General de la Universidad de Guadalajara, donde se instaló un pabellón con venta de libros, un espacio de inmersión sonora y un escenario para la lectura colectiva. El ambiente se concentró en la obra de Rulfo como eje de la jornada. Pablo Rulfo expresó el significado del homenaje en el contexto de su obra y su relación con Jalisco. “Estoy conmovido por la presencia animosa de todos hoy. Me imagino que mi padre podría estar satisfecho de estar de nuevo aquí con ustedes, en su estado (Jalisco) tan querido que influenció la creación de su obra, que fue importante y dolorosa. Esa trascendencia ha creado una necesidad de fortalecer los factores culturales tan importantes aquí en Jalisco, cuna de grandes creadores y creadoras”, añadió.
El presidente de la FIL, Trinidad Padilla López, señaló que el maratón de lectura marcó el inicio de las actividades por el 40 aniversario de la feria. “Hoy nos reunimos para rendir homenaje a Juan Rulfo, el arquitecto de nuestros paisajes interiores y una de las figuras más universales de nuestra cultura”. También afirmó que la obra trasciende la literatura. “Leer hoy Pedro Páramo trasciende el ejercicio literario para convertirse en un acto de memoria. Más que escribir una novela, Juan Rulfo capturó el alma de México: su silencio, rencores y esperanzas”, detalló.
La directora de la FIL, Marisol Schulz Manaut, informó que la lectura colectiva se replicó en distintos puntos de Jalisco y alcanzó a cerca de 50 mil personas. “Esto ya se ha vuelto una fiesta popular, y aquí se muestra que la gente llega desde temprano, se registra y participa. Muchas gracias a todos”, afirmó.
Como parte de la actividad, se entregó un ejemplar de la obra editado por RM y una rosa cultivada en el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, en referencia a la tradición de Sant Jordi. En el evento participaron autoridades culturales estatales y universitarias.
En paralelo, FIL Niños presentó el pabellón “Las facetas de Rulfo: imagen, voz y territorio”, donde se integraron recursos sonoros, fotográficos y literarios vinculados al autor. El espacio permitió la escucha de fragmentos de su obra y la exploración de paisajes del México rural mediante distintos formatos. La propuesta incluyó una máquina de escribir para interacción del público.
Las actividades por el Día Mundial del Libro también se extendieron a la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco “Juan José Arreola”, donde se instaló el “Río de libros”, talleres de escritura en Braille, proyecciones cinematográficas y creación de arte objeto. En el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara se realizó la actividad “Adopta un libro”, con entrega de ejemplares de diversos géneros a visitantes.

