La hipertensión arterial mantiene un incremento sostenido en México y en Jalisco, pese a tratarse de la principal causa prevenible de muerte prematura. Especialistas del Hospital Civil de Guadalajara alertaron que el aumento se concentra principalmente en personas de entre 50 y 60 años, en el marco del Día Mundial de la Hipertensión. Entre los factores asociados se encuentran los hábitos alimenticios, la alta presencia de sodio en la dieta cotidiana y el incremento de estilos de vida sedentarios. Estos elementos han contribuido a la expansión del padecimiento en la población.
El jefe del Servicio de Cardiología de Adultos del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Christian González Padilla, advirtió la magnitud del problema al señalar que una parte importante de los pacientes desconoce su condición.
“Se estima que la mitad de la población con hipertensión desconoce que vive en esta condición. Es un problema de salud pública que comprende a un tercio de la población mundial. Incluso, una tercera parte de quienes saben que sufren hipertensión están descontrolados”, advirtió.
El titular de la Clínica de Hipertensión y Diálisis Peritoneal del Hospital Civil de Oriente, Salvador Fonseca Reyes, expuso dificultades en la medición clínica del padecimiento y su impacto en las estadísticas. “Se requieren dispositivos adecuados, precisos y validados, como brazaletes que sean del tamaño adecuado para el brazo de los pacientes. Tenemos cuatro tamaños diferentes tan sólo para los adultos. Recordemos que México se encuentra entre el primer y segundo lugar de obesidad en el mundo”, añadió.
El especialista señaló que las variaciones en la medición de la presión arterial pueden generar diferencias de hasta 15 a 20 milímetros, lo que afecta la precisión de diagnósticos.
“Menos sal es más vida. Disminuir el sodio tiene un impacto real e importante en el control de la hipertensión. Se recomienda, como medidas de prevención, una actividad física regular, mantener un peso saludable, evitar el tabaquismo, limitar el consumo de alcohol, tener una adecuada higiene del sueño y un adecuado tratamiento médico en caso de ya tener el diagnóstico”, sugirió Manuel Luis Prieto Magallanes.
Los especialistas también señalaron que productos de consumo cotidiano, como frituras y bebidas azucaradas, pueden aportar entre 30 y 40 por ciento del sodio recomendado diario, lo que refuerza la necesidad de hábitos alimenticios más conscientes.
Finalmente, se planteó la importancia de fortalecer políticas públicas enfocadas en la educación nutricional y la modificación de hábitos de consumo.

