La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que en México no influyen intereses extranjeros ni grupos de poder económico en la toma de decisiones del país, al sostener que el proceso de transformación nacional continúa bajo un proyecto respaldado por la ciudadanía. Durante la inauguración del Hospital General Dr. Agustín O’Horán, la mandataria federal subrayó que el movimiento político que encabeza mantiene su origen en la población y su orientación hacia el servicio público, en un contexto marcado por señalamientos de Estados Unidos al gobernador con licencia Rubén Rocha y la entrega de dos de sus excolaboradores.
Sheinbaum Pardo expresó que el rumbo del país no se detendrá y reiteró: “nada ni nadie va a detener la transformación de nuestra patria, porque este movimiento nació del pueblo, creció con el pueblo y gobierna para el pueblo”.
La titular del Ejecutivo federal sostuvo que el país ha dejado atrás etapas de privilegios y corrupción, al afirmar que las decisiones ya no se concentran en unos cuantos actores. En ese sentido, declaró: “Ya no son los tiempos de privilegios, corrupción y saqueo de nuestro país. Aquí ya no deciden unos cuantos, aquí no mandan intereses extranjeros ni grupos de poder económico”.
La presidenta añadió que México mantiene su condición de nación libre, independiente y soberana, y señaló que la continuidad del proyecto depende de la relación entre el gobierno y la ciudadanía, así como del compromiso con la justicia y la honestidad.
“México es una nación libre, independiente y soberana. Y mientras exista esta unión entre pueblo y gobierno, mientras exista el compromiso con la justicia, la honestidad y la dignidad nacional, la transformación seguirá avanzando”, afirmó.
Al concluir su mensaje, Sheinbaum Pardo realizó un llamado a la soberanía nacional.

