25/10/2020

Con freno de mano, industria automotriz reiniciará actividades

Una vez que el Gobierno dio luz verde a las industrias automotriz, aeroespacial, minera y de construcción para retornar a laborar a partir de esta semana, siempre y cuando sus protocolos de sana distancia y protección laboral sean palomeados por las autoridades federales, el sector automotor informó que la actividad será paulatina, a un ritmo del 20% laboral y estrictas medidas para evitar caer en contagios.

Las regiones donde se ubican la cadena de la industria automotriz, como el Bajío, se declararon listas para dar el paso con el ingreso de los técnicos e ingenieros para encender los motores de las plantas y poner en marcha a los robots. Nissan es una de las empresas que se encuentra trabajando para operar, al igual que diversas autoparteras que deben entregar pedidos a Estados Unidos y Canadá.

Toyota mencionó que iniciaría su producción una vez que se anunciara en Estados Unidos la reanudación, mientras que en México esperarían fecha del banderazo, siempre acatando todas las pautas de seguridad y monitoreando la demanda de vehículos.

El viernes pasado, por tercera ocasión fue ajustado el acuerdo por el que se establece una estrategia para la reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas en el Diario Oficial de la Federación, al que se le agregan incisos para arrancar antes del primero de junio. La dependencia al frente de Jorge Alcocer refiere que si “el proceso se logra concluir y se aprueba antes del 1 de junio del 2020, la empresa o industria correspondiente podrá dar inicio a sus operaciones”.

El viernes, la Secretaría de Salud estableció como acción extraordinaria que las actividades de la industria de la construcción, la minería y la referente a la fabricación de equipo de transporte, serán consideradas como actividades esenciales. De modo que el periodo de preparación inicia hoy 18 de mayo del 2020, para lo cual dichas industrias deberán presentar protocolos de seguridad sanitaria acordes con los lineamientos que disponga el gobierno.

Por el Economista

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