24/11/2020

Zona del lago de Chapala y río Santiago, con más casos de coronavirus en Jalisco

▲ Al río Santiago, municipio de El Salto, llegan aguas negras que genera la capital tapatía.

El 79.39 por ciento de los 14 mil 747 casos confirmados de Covid-19 en Jalisco se concentran en siete municipios que tienen colindancia y son influidos ambientalmente por la cuenca del lago de Chapala o el río Santiago, los cuales integran una de las más contaminadas del país: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco, Tonalá, El Salto y Ocotlán.

En esos municipios, además, han muerto por esa enfermedad 75 por ciento de las 807 víctimas contabilizadas hasta este fin de semana en el estado: Guadalajara (340), Zapopan (69), Tonalá (44), Tlajomulco (36), Ocotlán (14), Tlaquepaque (83) y El Salto (19).

Si bien es cierto que entre esas siete localidades están las más pobladas de la entidad, todas –con excepción de Zapopan– dependen del suministro que procede desde el lago de Chapala y comparten la cloaca en la cual se ha convertido el río Santiago con los desechos urbanos e industriales, de acuerdo con numerosos estudios.

La Comisión Estatal del Agua señala que seis de cada 10 habitantes del área metropolitana de Guadalajara –en la que están incluidos seis de esos siete municipios que presentan más contagios y muertes por Covid-19– dependen del lago de Chapala para el abasto domiciliario de agua.

Además, los siete tienen problemas de contaminación generados por su cercanía con el río Santiago o el lago, lugares en donde vierten sus desechos urbanos que, en todos los casos, rebasan la capacidad de tratamiento de aguas residuales de la plantas con las que cuentan, a pesar del proyecto de saneamiento integral que tiene en marcha el gobierno estatal.

Sólo Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán y San Juan de los Lagos –que completan la lista de las 10 ciudades con más contagios en el estado– no reciben influencia de la cuenca hídrica, por lo cual el 5 de febrero la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió al Estado mexicano medidas para preservar la vida, integridad personal y salud de los pobladores y brindar un diagnóstico médico especializado teniendo en cuenta la alegada contaminación, a la vez de pedir que se otorgue a los habitantes de la zona la atención médica necesaria y adecuada.

La toxicidad del lago de Chapala y el río Santiago ha sido demostrada desde hace muchos años por organizaciones locales, nacionales e internacionales, incluso a través de estudios encargados en su momento por el propio gobierno de Jalisco (a cargo del entonces gobernador Emilio González, del PAN, quien mantuvo los resultados en secreto) a un grupo científico de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Ese estudio –que entre 2009 y 2011 dio seguimiento a la salud de los niños que vivían cerca del río Santiago– encontró que al menos 330 menores de los municipios aledaños a la cuenca estaban expuestos a sustancias tóxicas, tenían alteraciones en su sangre y problemas neurocognitivos.

Organizaciones como el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, la Coalición de ex Trabajadores y Trabajadores de la Industria Electrónica Nacional (Cetien), el Comité de Defensa Ambiental El Salto, así como el Foro Socio Ambiental Guadalajara, entre otras, denunciaron que además de los desechos urbanos y agroquímicos presentes en la cuenca, empresas como Nestlé, Urrea, Quimikao, Virbac, Sach, Celanese, Huntsman, IBM, HP, Sanmina y muchas más ponen a diario en peligro la vida de los ecosistemas y la salud de millones de personas por el vertido de sustancias tóxicas y peligrosas que causan efectos nocivos en la salud y bienestar de los seres vivos.

La Cetien documentó que empresas del corredor industrial Ocotlán-El Salto nunca suspendieron sus operaciones y producción por el coronavirus; por ejemplo, el sector electrónico –una actividad no esencial– permanece abierto y nunca cerró sin importar los riesgos a los que exponen a miles de trabajadores.

Tan sólo en la empresa electrónica Sanmina, de origen estadunidense, trabajan más de 20 mil personas, pues aprovechan al máximo la mano de obra barata, ponen en riesgo de contagio a sus empleados y a los habitantes de la zona por su movilidad, y contaminan y dañan la salud de los habitantes de la región con los desechos químicos que vierten a la cuenca del río Santiago, indicaron los organismos en un pronunciamiento conjunto.

En El Salto, de las 19 personas fallecidas por Covid-19, al menos 11 padecían enfermedades crónicas graves derivadas de la contaminación ambiental. Y en la ribera del río Santiago, en el municipio de Poncitlán, lamentamos y denunciamos la muerte de cinco personas (niños y jóvenes) que padecían insuficiencia renal en tres comunidades: San Pedro Itzicán (1), Agua Caliente (2) y Mezcala (2). Además, en Tlajomulco han fallecido 36 personas por Covid-19 , en Ocotlán 14, en Juanacatlán dos y en Chapala dos, señala el documento.

Recordaron que lo que ocurre en este amplio polígono contaminado de Jalisco va en consonancia con los datos que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) emitió hace poco, los cuales revelan que 78 por ciento de los decesos por coronavirus en México se registran en zonas con mayor contaminación ambiental.

Con Información de Juan Carlos G. Partida / La Jornada

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