26/11/2020

UdeG creó protocolo y evaluó los ventiladores mecánicos hechos en México para pacientes graves de COVID-19

Por Julio Ríos

El protocolo para evaluar estos dispositivos no existía. A petición de Conacyt, la UdeG los diseñó por ser la única que contaba con infraestructura y un sólido equipo humano en todo el país

La Universidad de Guadalajara (UdeG) es la única institución de educación superior del país que participó en el proceso de desarrollo de ventiladores invasivos para la atención de enfermedades respiratorias, incluido el COVID-19 y que fortalecen la soberanía tecnológica del país.

Esta Casa de Estudio se encargó del diseño del protocolo para evaluar los dispositivos a petición del consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), debido a que esta institución superior de Jalisco era la única en todo México con la infraestructura y los recursos humanos adecuados para esta tarea. Antes, no existía en el país un mecanismo para revisar los ventiladores, y la UdeG se encargó de generarlo por primera vez en la historia, y ahora se hará cargo de revisar los próximos diseños de estos dispositivos que surjan en lo sucesivo en el país.

Esta mañana fueron presentados dos ventiladores mecánicos 100 por ciento mexicanos: el Ehécatl (Dios del Viento, en náhuatl) y el Gätsi (suspiro, en otomí), de los cuales se fabricarán 500 dispositivos, una vez que la UdeG ya dio el visto bueno.

“Esta es la primera vez que podemos hablar, a nivel nacional, de una independencia tecnológica y soberanía científica. La UdeG formó parte de este equipo que produjo y probó los dos ventiladores que ya están en línea de producción. Aquí se hicieron las pruebas para la línea requerida por la Cofepris. La UdeG es la única en el país que participó en el desarrollo de estos ventiladores. Es la única universidad nacional que tuvo capacidad instalada en cuanto a recursos humanos e infraestructura”, dijo en entrevista la Coordinadora General de Investigación, Posgrado y Vinculación (CGIPV), de la UdeG, doctora Margarita Hernández Ortiz.

En el proyecto participó un equipo interdisciplinario integrado por alrededor de 25 personas de la UdeG, tanto de la CGIPV –a través de la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica– e investigadores, encabezados por el doctor Ramón Willman Zamora; así como profesores y alumnos de los centros universitarios de Tonalá (CUTonalá), de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), de los Altos (CUAltos) y del Hospital Civil de Guadalajara.

El profesor investigador del CUTonalá, David Alejandro López de la Mora, explicó que en México no existía un protocolo de esta naturaleza para evaluar estos dispositivos; de modo que la UdeG lo creó con la participación de expertos en inhaloterapia, neumología y estadística, entre otras disciplinas.

“Conacyt  nos comunica que en todo México sólo nosotros contábamos con la tecnología y los especialistas adecuados para realizar las evaluaciones. Aquí teníamos quirófanos especiales de veterinaria, los ejemplares porcinos para las pruebas, laboratorio y todo lo que se requería para realizar el protocolo. Nos enviaron los ventiladores que se han desarrollado a nivel nacional, y nosotros aumentamos la cantidad de parámetros analíticos que se evalúan en estos dispositivos considerando las necesidades de estos pacientes”, relató López de la Mora.

“Emitimos reportes técnicos completos y fuimos felicitados por el Conacyt porque somos los únicos que en todo el país tenemos la disponibilidad, las sedes, el equipo médico y quirófanos, y un grupo de trabajo muy sólido, con la capacidad de evaluar y verificar estos dispositivos. Ahora nos enviarán todos los dispositivos nuevos que se probarán”, agregó.

Hernández Ortiz especificó que los ventiladores elaborados en otros países tienen un costo de entre 20 mil y 50 mil dólares, y los desarrollados en este proceso mexicano tendrán un costo que oscila entre los 9 mil 600 y los 11 mil 400 dólares.

“La participación de la UdeG en este esfuerzo nacional es importante, no sólo porque fue la única que se desarrolló, sino porque el proyecto normal de maduración tecnológica es de tres a cinco años, pero con el compromiso que existe en esta Casa de Estudio por la innovación y la tecnología, y con el apoyo del Rector General, doctor Ricardo Villanueva Lomelí, pudimos hacerlo en menos de cinco meses. Con esto estamos insertos de lleno en esta nueva industria nacional de equipamiento biotecnológico, y nos abre una ventana competitiva como Universidad”, añadió Hernández Ortiz.

Para saber

Palabras de la Directora de Conacyt, María Elena Álvarez Buylla, en la conferencia de prensa matutina del Presidente Andrés Manuel López Obrador, de este 14 de julio de 2020: “Articulamos todas las capacidades del Conacyt, y todos sus centros públicos de investigación, de manera sobresaliente el CIDESI, dirigido por el doctor José Pineda y a otros centros del Conacyt que han participado para lograr este equipo de alta especialidad, y de manera sobresaliente, empresas que estuvieron dispuestas a colaborar en este proyecto sin fines de lucro y una universidad pública estatal, la Universidad de Guadalajara”.

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