21/10/2020

Traerá problemas cierre de penal de Puente Grande

El eventual cierre del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de Occidente traerá problemas, estimaron fuentes cercanas al personal y un especialista.

Fuentes en contacto con personal que labora en el penal reportaron de forma extraoficial que a los trabajadores les están pidiendo que dejen su vida en Jalisco para acudir a un nuevo Centro, lo que vulnera tanto a administrativos como operativos.

La situación es de incertidumbre entre los trabajadores, a quienes pondrán en la disyuntiva entre aceptar el cambio de asignación o renunciar, revelaron las fuentes.

“Es una terrible decisión del Gobierno federal, es una fuente de empleo, y obviamente las personas tienen derecho a llevar también juicio en el lugar donde residen.

“Va a haber una gran afectación tanto para los abogados que llevan los procesos de delitos federales como para los traslados, como para los familiares, es un terrible error que tiene un fin político”, estimó Anuar García, presidente de México SOS, Capítulo Jalisco.

García aseguró que se trata de una mal entendida forma de aplicar la austeridad de parte del Gobierno actual.

El penal federal de Puente Grande quedará marcado por dos momentos, la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán y el desastre administrativo en sus últimos meses, que fueron desde el asesinato de uno de sus mandos hasta una crisis por la pandemia.

El penal fue inaugurado a finales de 1993 por la administración de Carlos Salinas de Gortari y como su nombre oficial lo indica fue la segunda prisión de su tipo, con la que el Gobierno pretendía modernizar el sistema penitenciario.

Estas pretensiones quedaron opacadas a 8 años de su apertura, el 19 de enero de 2001, durante la administración de Vicente Fox, cuando se concretó la fuga de El Chapo Guzmán en el casi legendario carrito de lavandería.

El desastre este 2020 comenzó con las quejas de familias de internos que acusaban desinformación y falta de medidas sanitarias por la emergencia sanitaria del coronavirus, y se agravó el 3 de junio.

Esa noche fue asesinado Marcos Alberto Corona Baltazar, director técnico del Centro, cuando salía de éste a bordo de su vehículo.

Menos de un mes después, el 1 de julio, se realizó un traslado masivo de cerca de 300 internos, una acción que entonces no tuvo una explicación oficial, y que con el reciente anuncio del cierre parece cobrar sentido.

Con información de Mural

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