02/12/2020

Mario Delgado, el diputado que nunca dijo ‘no’ a AMLO

Mario Delgado nunca dijo no al Presidente Andrés Manuel López Obrador, su prioridad fue impulsar todas las reformas que pidiera el Mandatario para sacar adelante el programa de Gobierno y ahora promete que, como dirigente de Morena, el partido volverá a tener la mayoría para mantener el proyecto de la Cuarta Transformación.

Como dirigente de Morena Delgado ofrece lo mismo que hizo como coordinador.

“Vamos a seguir trabajando para que nuestro País mantenga esta ruta de cambio, porque la mayoría de los mexicanos así lo desean. Y trabajaremos sin descanso para que Morena y sus aliados regresen la próxima legislatura con una nueva mayoría”, dijo el martes 4 de noviembre, a modo de despedida, cuando se aprobó su licencia como diputado.

En su estilo como coordinador, Delgado impuso la mayoría parlamentaria siempre que fue necesario, aun cuando implicara desconocer acuerdos con la Oposición y con el riesgo de que el Senado les corrigiera la plana en diversas ocasiones.

El nuevo dirigente de Morena consiguió todas las reformas de la agenda lopezobradorista con uno de los pasos más polémicos de su historia como coordinador parlamentario: pactar con el cuestionado PVEM -antiguo aliado del PRI y PAN en la época neoliberal que tanto critica el Presidente-, que le permitió asegurar una sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados con 252 legisladores.

El Verde Ecologista le prestó a Morena cinco diputados y con ello Delgado aseguró la Junta de Coordinación Política por los tres años de la 64 Legislatura que conlleva el control de la administración de la Cámara.

Los diputados llamados “kiwis” (llamados así por ser “morenos” por fuera y “verdes” por dentro) ni militan en Morena ni trabajan formalmente con la fracción, siguen en el PVEM y solo son una simulación en los números de la fracción para asegurar la Jucopo.

Mario Delgado también operó para cooptar diputados del PRD y fracturar a esa fracción, con lo que consiguió la mayoría calificada para la aprobación de reformas constitucionales.

Con las alianzas pragmáticas de Delgado, Morena sumó 333 votos con PT, PES y PVEM, con lo que rompió el poder de la Oposición para parar reformas constitucionales.

El historial negro de varias “fichitas” no importó en las alianzas tejidas por el ahora dirigente de Morena.

Delgado hasta se dio el lujo de no incluir a ex perredistas en su bancada, mejor se los pasó al PVEM, para simular ante la opinión pública los acuerdos con las “fichitas” provenientes del PRD, a quienes les debe reformas sobre la Guardia Nacional o la prisión preventiva oficiosa.

Durante los dos años que encabezó al grupo mayoritario, siempre atendió la agenda de López Obrador aun sin escuchar a la sociedad civil que pedía más reflexión, más tiempo para revisar reformas, cambios a los dictámenes que se presentaban o, incluso, detener su aprobación.

Así fue al inicio cuando se aprobó la reforma Constitucional y la ley secundaria para la creación de la Guardia Nacional o, ahora, al final de su coordinación, para eliminar 109 fideicomisos para dotar al Gobierno de 68 mil millones de pesos.

Delgado se ufana de haber dado paso al método de Parlamento Abierto para analizar reformas, pero la herramienta se fue convirtiendo en un paso para decir que se escucha a la ciudadanía, pero en realidad no se le hace caso a las recomendaciones de expertos, académicos y representantes de organizaciones sociales.

Delgado presume que logró toda la agenda prioritaria.

Con información de Grupo Reforma

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