22/01/2021

Disparó mujer a Jorge Aristóteles

Una mujer fue la que ejecutó a Jorge Aristóteles Sandoval Díaz la madrugada del 18 de diciembre pasado en el bar Distrito 5, en Puerto Vallarta, de acuerdo con testimonios de testigos.

La sicaria aprovechó que el ex Gobernador de Jalisco se dirigió al baño para asestarle tres balazos a quemarropa: el primero en la parte posterior de la cabeza, el segundo a la altura del corazón y el tercero en los intestinos, revelaron fuentes cercanas a la investigación.

El Fiscal Gerardo Octavio Solís ha admitido, hasta ahora, que el ex Mandatario recibió al menos dos impactos que lo privaron de su vida.

Esa noche, Aristóteles solo era acompañado por dos de sus guardaespaldas, y ambos lo esperaban afuera y uno no portaba arma. Si bien tenía 14 elementos a su disposición, se repartían entre su esposa e hija, y además se dividían en turnos.

De acuerdo con allegados al ex Mandatario, no le gustaba que su equipo de seguridad estuviera dentro de los recintos a los que acudía.

Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que esa noche lo acompañaban en su mesa el empresario Eduardo Manuel Riguero Escoto, su amigo Joaquín Sandoval, y una mujer, identificada como Patricia Ceballos, quien en sus redes sociales aseguraba sostener una relación sentimental con Sandoval.

Riguero Escoto voló esa misma madrugada a Estados Unidos, donde tiene su residencia, pero ya vino a declarar la semana antepasada.

A pesar de que personas aún no identificadas por las autoridades se llevaron los videos del interior del Distrito 5, pudieron obtener imágenes del exterior gracias a una cámara de seguridad que se encontraba en un restaurante contiguo al bar.

Dicha cámara no pertenece al restaurante, sino al centro comercial Altamar Plaza Gourmet, donde se ubican ambos negocios.
Solís ha declarado que han recogido testimonios de unas 20 personas para tratar de esclarecer el crimen, aunque las líneas de investigación aún no han sido reveladas.

Hasta ahora hay cuatro personas detenidas por el caso, uno acusado de cohecho, ya que Raúl “N”, al ser abordado por policías investigadores, quiso sobornarlos para que lo dejaran ir.

Los otros tres son empleados del bar Distrito 5, acusados de encubrimiento por presuntamente limpiar la escena del crimen.

Con información de Grupo Reforma

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