09/03/2021

Peregrinan para abastecer tanques de oxígeno en Guadalajara

Y empieza el Viacrucis diario. Poco antes de las 6:00 horas, Héctor Sánchez sube a su moto para buscar un “tesoro” que mantenga la esperanza de vida de su papá, Manuel, quien tiene Covid-19.

Llegó a una abastecedora de este gas ubicada en Belisario Domínguez, pues es la que le queda más cerca. Vive en Tetlán y dejó a su padre conectado a un pequeño tanque que está a punto de acabar. La espera fue en vano. La angustia, el miedo y la impotencia se apoderaron de él, el oxígeno es la luz de esperanza para que Manuel recobre la salud.

“Sólo perdí dos horas, cuando abrieron me dijeron que este tanque no lo podían llenar aquí, que tenía que moverme”.

No está dispuesto a renunciar ni a bajar los brazos. Atravesó, literalmente, la Ciudad para llegar a la planta de Infra Médica, en R. Michel donde la fila era larga, pero no importó, su prioridad era llenar el tanque que abastezca de oxígeno a su papá por las próximas 16 horas.

“Ya dejé de trabajar porque en cuanto se vacía hay que salir a buscar, a llenarlo para que mi papá se mejore y la libre”, asegura.

Mientras Héctor espera su turno, dos jóvenes llevan igual número de cilindros grandes a un vehículo estacionado por la Calle Río Tizapán.

Francisco ya tiene lista la cajuela para meter los tanques. En total son tres cilindros los que llenaron para llevarlos a Ocotlán, pues allá no hay oxígeno.

“Es para mi suegra, llenamos los tres tanques y nos duran una semana, si no hacemos esto tendríamos que estar viniendo cada tercer día y no alcanza”, afirma.

Jaime Arenas también madrugó por oxígeno.

“La he tenido en casa, si yo la hospitalizo automáticamente ahí se queda, se queda y se va, lo único que me van a entregar son las cenizas, mejor en mi casa, en los hospitales se mueren”, refirió Jaime Arenas Mondragón, quien tiene a su esposa, María Esther, diagnosticada con Covid-19.

Desde las 4:30 horas de ayer llegó a la planta para llenar el tanque de oxígeno que, desde el 12 de enero, es el soporte de vida para su mujer; nueve horas después fue atendido.

La alta demanda ha generado ventas en el “mercado negro”, donde los tanques se rentan en más de 4 mil pesos al día o se venden arriba de los 13 mil pesos; otros ofrecen recargas en 10 mil pesos. En Infra se pagan menos de 700 pesos por tanque.

“Un día que no teníamos, no hallábamos y nos urgía, empezamos a buscar y hablamos a un teléfono donde nos cambiaban el tanque vacío por uno lleno en 10 mil pesos, ya lo íbamos a comprar, pero mi hijo encontró oxígeno más barato, en mil pesos”, refirió Esther Núñez.

Paola González suspira. Ya tiene en sus manos “oro molido”. Desde las 5:00 horas llegó a la planta de R. Michel para llenar, lo que ella espera, sea el último tanque para su papá, luego de 10 días de estar acudiendo a diario por oxígeno.

“Ya con este acaba su tratamiento, esperemos que ya no lo necesite”, apunta.

La mujer se aleja. A Héctor le entregan el tanque. Se aferra a él como si se tratara del mayor tesoro. Sabe que en unas horas se agotaría y tendrá que empezar el Viacrucis, pero, dice, no importa, mañana será otro día.

ASÍ LO DIJO:
“Sólo perdí dos horas, cuando abrieron me dijeron que este tanque no lo podían llenar aquí, que tenía que moverme”.
Héctor Sánchez

Con información de Grupo Reforma

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