03/12/2021

Diputado de Morena es señalado por despojo de tierras

Saúl Huerta Corona y su hermano Octavio son acusados de despojo de 70 hectáreas a siete personas de San Francisco Totimehuacán, en la capital de Puebla, mediante una inmobiliaria. Una de las denunciantes acusa que recibió amenazas por reclamar.

Además de los dos procesos en su contra por abuso sexual contra menores de edad, Saúl Huerta Corona, el Diputado federal por el Distrito 9 de Morena, debe explicar el despojo de tierras a propietarios de la zona de San Francisco Totimehuacán, al sur de Puebla Capital.

Tanto el Diputado federal y presunto pederasta, como su hermano, Octavio Huerta Corona, son culpados por vender lotes de predios que no les pertenecen, con complicidad de la Unión Nacional de Ejidos Forestales Agropecuarios (UNEFA).

Una de las víctimas de despojo, Liliana González Furwnberg se mantiene en litigio contra los Huerta Corona y los líderes de la (UNEFA), para recuperar un predio que compró en la Tercera Sección de San Francisco Totimehuacán desde el mes de junio del 2002, y que al que el 8 de diciembre del 2020 ingresó maquinaria por órdenes de Octavio Huerta Corona.

En entrevista con PÁGINA NEGRA, Liliana González detalló que compró el predio a través de la empresa Arcuz Inmobiliaria, escrituró en la Notaría Número 9, a cargo Fernando de Únanue Sentmant, y todo estaba en orden hasta que ingresó la UNEFA y los hermanos Huerta Corona para pelear el predio.

El litigio por las tierras comenzó en diciembre pasado- Fotos: Periódico Central.

“El 8 de diciembre del 2020 me avisan que hay maquinaria en mi terreno y solicito el apoyo de patrullas, y me presento en el lugar. El operario de la maquinaria dice que no tienen nada que ver y que lo contrataron. Pero acredito que la dueña soy yo. Llega Octavio Huerta Corona, Arturo Terrazas Malaca y otro señor de nombre José Miguel Rosas Mata. Octavio se presenta como representante de los herederos de los legítimos propietarios de ese terreno y que está a punto de resolverse esa sucesión”, relató Liliana González.

Según Huerta Corona, los propietarios del predio fallecieron muy jóvenes, en 1927, y jamás vendieron; acusó a Liliana de que “se había beneficiado durante el Gobierno de Mario Marín”, y que la tierra le pertenecía solo a los teotihuacanos. Uno de los presentes, José Miguel Rosas Mata se ostentó como heredero y propietario. Al siguiente día Octavio Huerta Corona llegó en una camioneta de lujo con Jesús Garzón, líder de la UNEFA, quien dio otra explicación y aseguro que “él compró ese terreno para la asociación y para generar un proyecto de vivienda”.

“Además, me amenazó y dijo que por la defensa por la tierra había corrido mucha sangre. Llega una patrulla de la Policía Estatal. Y total me dicen que me presente a las oficinas de la Unefa en la 143 Poniente, en la Colonia Castillotla. Ese día a las seis de la tarde me presento en el lugar y me reciben 8 sujetos en una oficina pequeña todos con cubrebocas. Presidía la reunión Jesús Garzón Aguilar, estaba Octavio Huerta, Arturo Terrazas Héctor Aguilar Rosas, de la Asociación Tepalcáyotl. En el lugar tenían cámaras y armas e insistieron en ser propietarios. Ahí solamente quedamos en lo mismo que yo iba a defender mi terreno y nos veíamos en tribunales”, relató Liliana.

Sin embargo, al ver el tipo de organización, incluso armada, la propietaria teme por su vida. Los Huerta y la Unefa intentan asegurar que el predio es de ellos porque exhiben una libertad de gravamen del municipio de Tecali. Obtenida en el Registro Público de la Propiedad de Tecali. Y han continuado metiendo camiones y sacando tepetate mientras que lotifican y venden los lotes de 120 metros cuadrados en forma irregular.

LA DENUNCIA

Por el delito de despojo, Liliana González inició la carpeta de investigación 4674/2020/ZC, la cual se sigue integrando ante la Fiscalía General del Estado. Entre las pruebas que entrega a su favor la propietaria del predio se encuentra el registro de compra y venta desde 1955.

“No pongo en tela de juicio la existencia de los propietarios de 1927, pero Celestino Cuautle, uno de los 10 propietarios de ese predio original, en 1955 le vende a Armando Cuautle. En 1964 Armando Cuautle le vende a Aurelio López Malo y su esposa Luz Vilgil de Lopez Malo. En 1991 Aurelio y Luz le venden a Amalia Osorio Vigil, Y en 2002 Amalia Osorio Vigil me vende a mí”, rememoró.

Huerta y la Unefa solamente cuenta con documentos intestamentario en la Notaría Número 1 de Tepeaca, a cargo de Paulo Javier Rodríguez Cantellano, en las que se plantea que los 10 propietarios del predio murieron todos juntos a las 7:10 de la mañana del 8 de febrero del 2009 y con esas sucesiones testamentarias en registro civil se realizó la supuesta compra.

Los predios fueron tomados con apoyo de policías. Foto: Periódico Central.

“Octavio Huerta dijo que eran personas muy jóvenes las que habían muerto y habían dejado intestado. Pero según la lógica cuando estas personas adquirieron, primero debieron haber nacido por 1906 y cuando murieron tenían ya al menos 103 años de edad. Contrario al dicho de Octavio Huerta que todos murieron muy jóvenes. Con estos documentos declaran que hay herederos. Y que nadie realizó una venta”, señala.

La propietaria ha pagado sus prediales y tiene en su poder todos los documentos que acreditan que la propiedad es suya. Ha estado pendiente de la integración de la carpeta de investigación y ya ha acudido a medios de comunicación. Después de una primera publicación, Saúl Huerta negó que estuviera relacionado o que hablara con su hermano, tratando de deslindarse del caso. Sin embargo, sí admitió que Octavio Huerta se dedica a los bienes raíces.

Ahora que el todavía Diputado federal fue blanco de dos denuncias penales por el delito de abuso sexual contra menores de edad, Liliana González exige que también las autoridades tomen cartas en el asunto porque, como ella, hay por lo menos 7 personas más con predios similares que han sido despojados. Además, existe un sin número de otras personas que podrían estar afectadas pues los hermanos Huerta y la UNEFA continúan anunciando la venta de los predios de 120 metros cuadrados en la zona.

De Saúl Huerta hasta el momento se desconoce su paradero. Eliminó sus cuentas de redes sociales después de que se le exhibió por el abuso sexual cometido por lo menos contra dos menores de edad en un hotel de la colonia Juárez en la Ciudad de México, lo que provocó que se le retirara la candidatura para reelegirse por el Distrito 9 de Puebla.

Además, en su casa de gestión en la zona de San Francisco Totimehuacán no se la ha visto, también se habla de que podría fugarse ya que en la Cámara de Diputados en próximos días podría iniciarse su desafuero porque la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) prepara ya la solicitud.

Con información de Siembargo

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