16/09/2021

El portero David Ochoa podrá jugar para el Tri

Nacido en EU, David Ochoa recibió el aval de FIFA para representar a México, un cambio que solicitó el portero del Real Salt Lake de la MLS.

Las raíces del portero David Ochoa, el arraigo familiar y su pasión por las Chivas le ayudaron a tomar la decisión de jugar definitivamente para México, renunciando así a la selección de EU, a la que representó a nivel juvenil, aunque en una carta publicada en The Players Tribune repasa la depresión que le causó vivir como mexicano en Estados Unidos, donde sufrió bullying.

David Ochoa, portero del Real Salt Lake de la MLS, recibió el aval de la FIFA para ser elegible por la Selección de México, una solicitud que hizo el propio jugador, quien representó a Estados Unidos a nivel juvenil.

Ochoa, de 20 años de edad, fue el portero titular de Estados Unidos en el Preolímpico de la Concacaf de marzo pasado en Guadalajara, pero gracias al aval de FIFA podrá ser convocado al Tri mayor.

BULLYING Y ARRAIGO

Ochoa nació en Oxnard, California, pero sus padres son mexicanos. Siempre ha vivido en Estados Unidos, pero recuerda que todo en su casa era ‘mexicano’, algo de lo que se muestra orgulloso, aunque repasa los problemas que esto le generó.

“Cuando creces con padres mexicanos en Oxnard, no vives realmente en Estados Unidos. Estás en México. En la iglesia, los sermones eran en español. Cantábamos el Feliz Cumpleaños en español, íbamos a comer tacos. En la calle, con mis amigos desarrollamos nuestro propio lenguaje, que básicamente era espanglish. Era un típico barrio latino. Decíamos tonterías, bromeábamos por ahí y jugábamos mucho futbol”, narra Ochoa en su carta para The Players Tribune.

David Ochoa recuerda que entró a la academia de Chivas desde que tenía 4 años, cuando comenzó a vivir el ‘costo’ de ser mexicano en EU: bullying y depresión. 

Era muy duro estar con los niños mexicanos en Chivas. Tenía pasaporte mexicano, parecía mexicano, pero como había venido de los Estados Unidos, yo siempre era el gringo. Para ellos, era el niño americano malcriado que tenía todo a disposición. En cada entrenamiento me molestaban con todo tipo de comentarios sobre lo fácil que era mi vida en Oxnard. Y cada vez que me equivocaba en alguna palabra –porque mi español no era tan bueno como el de ellos– me lo echaban en cara: ¡Pin… gringo!”, relata Ochoa.

“Pues sí, yo lo odiaba. Lo odiaba muchísimo. Odiaba ser siempre el diferente. En Estados Unidos, yo era ‘The Mexican’. En México era ‘El gringo’”.

Con información de Latinus

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