16/09/2021

Promesa de talibanes de respetar la libertad de prensa es muy difícil de creer, advierte Reporteros Sin Fronteras

Taliban fighters stand guard in front of the airport, in Kabul, Afghanistan, Monday, Aug. 16, 2021. The U.S. military struggled to manage a chaotic evacuation from Afghanistan on Monday as the Taliban patrolled the capital and tried to project calm after toppling the Western-backed government. (AP Photo/Rahmat Gul)

Reporteros sin Fronteras (RSF) se muestra muy escépticos sobre las garantías que les han dado los talibanes tras su toma del poder en Afganistán para el respeto de la libertad de prensa, teniendo en cuenta su pasado y su comportamiento más reciente.

En un comunicado divulgado este martes, RSF cuenta que el portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, les ha asegurado que respetarán la libertad de prensa, pero subraya que dan a esas palabras “una credibilidad muy débil” porque, en primer lugar, tienen “un balance desastroso e incluso terrible”.

Al respecto, recuerda que cuando estuvieron en el poder entre 1996 y 2001 se vivió “un periodo negro” en la historia de Afganistán con todos los medios prohibidos con la excepción de Radio Sharía, que únicamente transmitía propaganda y emisiones religiosas.

El portavoz talibán ha afirmado en su declaración a la organización que la información “será útil para la sociedad y al mismo tiempo podrá permitir corregir los errores de los dirigentes”.

Mujahid también se ha mostrado de acuerdo con la petición que le han hecho de formalizar ese compromiso por escrito, aunque ha puntualizado que ahora se está en un periodo de transición y será mejor “esperar unos días”.

“En todo caso -ha añadido- los periodistas que trabajan para medios públicos o privados no son criminales y ninguno será perseguido. Para nosotros, esos periodistas son civiles y, además, son jóvenes con talento que constituyen nuestra riqueza. No habrá ninguna amenaza contra ellos”.

“Si en algunos lugares se han quedado en sus casas es por la situación de guerra. Pronto podrán trabajar como antes. Los necesitamos para romper con el clima de miedo que reina actualmente en el país”, ha concluido.

Preguntado sobre qué ocurrirá con las mujeres periodistas, Mujahid ha respondido que Afganistán es un país musulmán y les pide que se queden en sus casas “sin estrés y sin miedo” hasta que se establezca un marco sobre las reglas de vestimenta. Pero después les garantiza que podrán volver a trabajar.

Reporteros se muestra muy pesimista sobre la realidad de esas afirmaciones y recoge los temores de algunos periodistas afganos sobre lo que realmente harán cuando los extranjeros se hayan ido del país y los talibanes se hayan instalado en el Gobierno.

También hace notar que desde que los talibanes han ido conquistando el país un centenar de medios de comunicación han cesado su actividad y los que continúan trabajando lo hacen con “las condiciones de los nuevos dueños del país”.

Ayer lunes, el editor y director general del Washington Post, Fred Ryan, envió una petición urgente de ayuda al gobierno de Biden a nombre de más de 200 periodistas, personal de apoyo y familiares de personas que trabajaban para su diario, The New York Times y el Wall Street Journal.

Por razones de seguridad, querían ser trasladados del lado civil al lado militar del aeropuerto de Kabul.

En un comunicado, A.G. Sulzberger, presidente y editor de The New York Times, dijo que los acontecimientos habían creado una situación precaria y muy cambiante.

“Quiero asegurarles que estamos haciendo todo lo posible para tratar de poner a nuestro personal, a nuestros antiguos colaboradores y a sus familias fuera de peligro tan pronto como sea humanamente posible”, dijo Sulzberger en un mensaje a toda la empresa.

Ayer, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) dijo que había recibido solicitudes de ayuda para salir del país por parte de 475 periodistas en Afganistán que trabajan para medios de comunicación locales e internacionales, dijo María Salazar-Ferro, directora de emergencias de la organización.

El CPJ trabaja tanto con el ejército estadounidense como con los gobiernos de Canadá, Francia, Alemania y Gran Bretaña. En conjunto buscan lugares de aterrizaje para algunos de estos periodistas y sus familias, dijo. Pero durante gran parte del lunes, ningún avión salió de Kabul.

En Afganistán se tienen registrados ocho agencias de prensa, 52 canales de televisión, 165 emisoras de radio y 190 publicaciones entre diarios, semanarios o mensuales, con 12 mil periodistas. En esos medios hay mil 741 mujeres, de las cuales 764 son periodistas profesionales. El país ocupa el puesto 122 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de RSF.

Con información de EFE y de AP/López-Dóriga Digital

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