25/05/2022

“Es el peor desastre ecológico en los últimos tiempos”, dice Perú sobre el derrame petrolero ocurrido tras la erupción volcánica en Tonga

El petróleo contamina la playa Cavero en Ventanilla, Callao, Perú, el martes 18 de enero de 2022, luego de que las altas olas atribuidas a la erupción de un volcán submarino en Tonga provocaran un derrame de petróleo. El Instituto de Defensa Civil del Perú dijo en un comunicado que un barco estaba cargando petróleo en la refinería La Pampilla en la costa del Pacífico el domingo cuando las fuertes olas movieron la embarcación y provocaron el derrame. (Foto AP/Martin Mejía)

AP.- Perú calificó este miércoles como “el peor desastre ecológico en los últimos tiempos” al derrame ocurrido el sábado en su capital costera. El incidente ocurrió horas después de una erupción volcánica en Tonga y un tsunami, e implicó el derrame de miles de barriles de petróleo desde una refinería de la española Repsol hacia el Pacífico.

La petrolera negó más tarde cualquier responsabilidad y dijo que el derrame ocurrió luego de que la Marina de Guerra no brindó ninguna alerta de tsunami y que, por ello, un buque continuó descargando petróleo a su refinería y poco después un intenso oleaje provocó el desastre.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Perú escribió en su cuenta de Twitter que el derrame de seis mil barriles en uno de los mares más ricos del mundo en biodiversidad también “ha ocasionado un grave perjuicio a cientos de familias de pescadores” y que Repsol “debe resarcir este daño de inmediato”.

La cancillería añadió que el derrame “ha puesto en peligro la flora y fauna en dos áreas naturales protegidas” en 18 mil kilómetros cuadrados que incluyen la zona reservada de Ancón, así como la “Reserva Nacional del Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras, Islotes de Pescadores”.

La fiscalía ambiental comentó el lunes que “la alta cantidad de petróleo en el mar” difiere con la información preliminar proporcionada por Repsol, que señaló que se derramaron siete galones de crudo. El martes el gobierno anunció que la cifra era otra: al menos seis mil barriles de petróleo.

El alcance de las manchas negras de petróleo en casi 4 kilómetros dejó aves marinas muertas. Decenas de activistas de la ecología lanzaron convocatorias en diferentes puntos del litoral para limpiar a algunas aves que aún estaban vivas, pero manchadas de crudo.

El pescador Alejandro Huaroto, quien vive cerca a una de las playas contaminadas, fue uno de los que ayudó a rescatar algunas aves moribundas. “Tenemos bolsas de animales muertos, pero también encontramos algunos vivos… cada vez que llevamos animales los limpiamos y le hacemos primeros auxilios”, indicó a The Associated Press.

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