25/05/2022

Rusia ataca a Kiev y Leópolis, impulsa ofensiva en las ruinas de Mariúpol

KIEV/MARIÚPOL, Ucrania, 16 abr (Reuters) – Los ataques aéreos y con misiles rusos impactaron el sábado la capital ucraniana, Kiev, y otras ciudades importantes, mientras Moscú lanzaba más ataques de largo alcance tras el hundimiento del buque insignia de su Flota del Mar Negro.

En el puerto asediado de Mariúpol, escenario de los combates más intensos de la guerra y de la peor catástrofe humanitaria, las tropas rusas insistieron en sus avances, con la esperanza de compensar su fracaso en la toma de Kiev.

“La situación es muy difícil” en Mariúpol, declaró el presidente Volodímir Zelenski al portal de noticias Ukrainska Pravda. “Nuestros soldados están aislados, los heridos están aislados. Hay una crisis humanitaria (…) Sin embargo, los chicos se defienden”.

Moscú dijo que sus aviones de guerra habían atacado una fábrica de reparación de tanques en Kiev. Se oyó una explosión y se vio humo en el distrito de Darnytskyi, al sureste del país. El alcalde dijo que al menos una persona había muerto y que los médicos estaban luchando por salvar a otras.

El Ejército ucraniano dijo que aviones de guerra rusos que despegaron de Bielorrusia habían disparado misiles contra la región de Leópolis, cerca de la frontera con Polonia, y que cuatro misiles de crucero fueron derribados por las defensas antiaéreas ucranianas.

La ciudad occidental ha salido relativamente indemne hasta ahora del conflicto y recibe a los refugiados y a las agencias de ayuda internacional.

En Mariúpol, periodistas de Reuters que se encontraban en los distritos controlados por los rusos llegaron a la fábrica de acero Ilyich, una de las dos plantas metalúrgicas en las que los defensores han resistido en túneles y búnkeres subterráneos. Moscú afirmó haberla capturado el viernes.

La fábrica se redujo a una ruina de acero retorcido y hormigón volado, sin rastro de defensores. Varios cuerpos de civiles yacían esparcidos en las calles cercanas, entre ellos el de una mujer con una parka rosa y zapatos blancos.

Alguien había pintado con spray “minado” en una valla junto a una gasolinera destruida. En una rara señal de vida, un coche rojo circulaba lentamente por una calle por lo demás vacía, con la palabra “niños” garabateada en una tarjeta pegada al parabrisas.

El gobernador de la provincia de Járkov, en el este del país, dijo que al menos una persona había muerto y 18 habían resultado heridas en un ataque con misiles. En Mykolaiv, una ciudad cercana al frente sur, Rusia dijo que había atacado una fábrica de reparación de vehículos militares.

Los ataques se produjeron después de que Rusia anunció el viernes que intensificaría los ataques de largo alcance en represalia por actos no especificados de “sabotaje” y “terrorismo”, horas después de confirmar el hundimiento de su buque insignia en el Mar Negro, el Moskva.

Kiev y Washington afirman que el barco, cuyo hundimiento se ha convertido en un símbolo de la resistencia ucraniana, fue alcanzado por misiles. Moscú dice que se hundió tras un incendio y que su tripulación, de unos 500 miembros, fue evacuada.

Un mes y medio después de la invasión de Ucrania por parte del presidente Vladimir Putin, Rusia intenta capturar territorio en el sur y el este tras retirarse del norte después de un asalto a Kiev que fue repelido en las afueras de la capital.

Las tropas rusas que se retiraron del norte dejaron atrás ciudades llenas de cadáveres de civiles, prueba de lo que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó esta semana de genocidio: un intento de borrar la identidad nacional ucraniana.

Rusia niega haber atacado a civiles y dice que el objetivo de su “operación militar especial” es desarmar a su vecino, derrotar a los nacionalistas y proteger a los separatistas del sureste.

“EVACUEN MIENTRAS SEA POSIBLE”

Si Mariúpol cae, sería el mayor premio para Rusia en lo que va de guerra. Es el principal puerto del Donbás, una región de dos provincias en el sureste que Moscú exige que se ceda totalmente a los separatistas.

La defensa ucraniana se concentra en torno a Azovstal, otra inmensa fábrica de acero que aún no ha cedido.

El propietario de las dos gigantescas fábricas de acero de Mariúpol, el hombre más rico de Ucrania, Rinat Akhmetov, prometió reconstruir la ciudad. “Mariúpol ha sido y será siempre una ciudad ucraniana”, dijo Akhmetov a Reuters.

Ucrania dice que hasta ahora ha resistido los avances rusos en otras partes de las regiones de Donetsk y Lugansk, donde al menos una persona murió en un bombardeo durante la noche.

Pero un asesor de Zelenski dijo que el país necesitaba un suministro más rápido de armas de sus socios de la Unión Europea. “Ucrania necesita armas. No en un mes. Ahora”, dijo Mykhailo Podolyak en un mensaje de Twitter.

Zelenski dijo que hasta ahora han muerto entre 2.500 y 3.000 soldados ucranianos y hasta 20.000 rusos

Moscú no ha dado información actualizada sobre sus bajas militares desde el 25 de marzo, cuando dijo que habían muerto 1.351. Las estimaciones occidentales de las pérdidas rusas son mucho más elevadas, mientras que hay pocas estimaciones independientes de las pérdidas de Ucrania.

Ucrania afirma que es imposible contabilizar las muertes de civiles, y calcula que al menos 20.000 murieron sólo en Mariúpol.

(Reporte de Pavel Polityuk en Kiev, Periodistas de Reuters en Mariúpol, y corresponsalías de Reuters en el mundo; Escrito por Peter Graff y Conor Humphries; Editado en Español por Ricardo Figueroa)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.