El ritmo de vida actual y los avances tecnológicos han provocado que las personas en Jalisco vivan más tiempo, pero con menor calidad de vida, advirtió el doctor Rafael Lozano Ascencio, académico de la Universidad de Washington. El especialista impartió la conferencia inaugural “La carga de la enfermedad y su impacto en Jalisco”, en el marco del Foro hacia el fortalecimiento de políticas y programas de salud pública, organizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud.
“Estamos aumentando la extensión de la vida, pero estamos también aumentando la de la discapacidad y el cansancio, el desgaste. Somos buenos para atender la urgencia y las escuelas de medicina te enseñan a atender urgencias, pero no te enseñan a acompañar y a cuidar enfermos. Ahí es donde estamos fallando”, afirmó Lozano Ascencio.
El académico detalló que entre 1990 y 2023 la población de Jalisco creció 60 por ciento, mientras que la tasa de mortalidad prematura por edad disminuyó. Sin embargo, la tasa de discapacidad aumentó de forma considerable. La lumbalgia ocupa el tercer lugar de años perdidos por discapacidad, consecuencia del estrés, el cansancio físico y las largas jornadas de trabajo. “Si vas al Seguro Social y dices que el trabajador tiene lumbalgia, lo califica como un accidente. En ese nivel de reduccionismo vivimos en la medicina; por otro lado, los trastornos de ansiedad y depresivos ocupan los primeros lugares; las pérdidas de visión o audición quedan a cargo de las familias. ¿Dónde está la gratuidad del sistema de salud?”, cuestionó.
El doctor señaló que las enfermedades metabólicas y endocrinas, como hipertensión, diabetes o síndrome de ovario poliquístico, se vinculan con el sedentarismo urbano, el consumo de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas, sueño fragmentado y estrés crónico. Este estrés mantiene activos los circuitos de amenaza en el cerebro, provocando inflamación y desgaste fisiológico, explicó. “Jalisco ha pasado de ser una sociedad que enfermaba por carencias alimenticias o laborales, a una cuya característica principal es el agotamiento; la población no puede dejar de producir dinero ni de consumir alimentos sin generar estrés”, subrayó.
El académico también criticó la falta de preparación del sistema de salud para atender enfermedades crónicas y discapacidades permanentes. Explicó que la atención médica se centra en la urgencia y deja a las familias la responsabilidad económica y social de pacientes con problemas de visión, audición y otras discapacidades. Este panorama genera una carga adicional de cuidado sobre los hogares y limita la calidad de vida de la población.
Tras la conferencia, se llevó a cabo el panel “Necesidades prioritarias en salud para el bienestar poblacional”, en el que participaron especialistas, autoridades del gobierno estatal, diputadas y representantes del Centro Universitario de Ciencias de la Salud. Los expertos coincidieron en la urgencia de implementar políticas que prioricen la prevención, el acompañamiento y el cuidado de personas con enfermedades crónicas y discapacidades.
El foro continuará el 20 de marzo en las instalaciones del CUCS y en la Asociación Médica de Jalisco, con acceso libre para el público. Las autoridades invitaron a estudiantes, profesionales de la salud y ciudadanos interesados a conocer las problemáticas de salud que afectan a la población y a sumarse a la construcción de estrategias que mejoren la calidad de vida de la sociedad.

