La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sufrió este miércoles su primera derrota legislativa importante tras el rechazo de una reforma electoral que no recibió apoyo de sus aliados en el Congreso. La iniciativa buscaba recortar el financiamiento de los partidos políticos y limitar su poder para designar candidatos.
El proyecto fue presentado hace una semana pese a la oposición del Partido del Trabajo (PT) y del Verde Ecologista (PVEM), que junto con Morena forman la coalición oficialista. Alegaron que la reforma perjudicaba a los partidos pequeños. Por tratarse de una reforma constitucional, requería dos tercios de los votos, es decir, 330 de los 494 diputados presentes. La votación cerró con 259 a favor, 234 en contra y una abstención.
“En virtud de no alcanzarse la mayoría calificada (…) se desecha el proyecto de decreto enviado por la presidencia de la República”, declaró la presidenta de la Cámara baja, Kenia López.
La propuesta planteaba reducir en 25% el financiamiento a los partidos, disminuir su tiempo en medios de comunicación y suprimir las listas proporcionales que otorgan escaños sin votación directa. “La propuesta de reforma que se presenta sí puede conducir a la ruta de un partido hegemónico de Estado”, afirmó Reginaldo Sandoval, jefe de la bancada del PT.
El líder de Morena en la Cámara, Ricardo Monreal, aseguró que respetan a sus aliados y anticipó que buscarán un “Plan B” mediante modificaciones a leyes secundarias. Analistas y opositores alertaron que la reforma fortalecería a Morena y debilitaría al árbitro electoral. Por la noche, legisladores morenistas se reunieron en Palacio Nacional para revisar con la Presidenta la conformación del “Plan B”.


