• 11 junio, 2026

Antena Noticias

Estamos Más Cerca

Colombia: trabaja mucho, produce poco; problema crónico para el nuevo gobierno

porANTENAMASTER

Jun 11, 2026
Colombia: trabaja mucho, produce poco; problema crónico para el nuevo gobierno

Bogotá, Colombia.- En un país donde la jornada laboral se extiende mucho más allá del promedio global, Colombia enfrenta una paradoja económica profunda: sus ciudadanos trabajan incansablemente, pero la productividad se mantiene en niveles alarmantemente bajos. Un claro ejemplo de esta realidad es Paola Rosas, de 41 años, quien cada día se levanta a las 3 de la mañana para operar su puesto de empanadas en Chapinero, un esfuerzo diario que le permite costear la universidad de una de sus hijas. Su historia, espejo de millones, ilustra el tejido de una economía donde el esfuerzo individual no siempre se traduce en riqueza colectiva.

Los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) son contundentes: un colombiano promedio trabaja 43.2 horas a la semana, superando con creces las 25.6 horas de un trabajador alemán. Sin embargo, este despliegue de horas no se correlaciona con la producción de riqueza. De hecho, Colombia ostenta la menor productividad laboral entre todos los países miembros de la OCDE, lo que significa que por cada hora trabajada, genera menos valor monetario que cualquier otra nación en la lista. Este rezago no es exclusivo de Colombia, sino una característica de América Latina, región que, según la Cepal, no ha logrado aumentar su productividad en los últimos 45 años, mientras otras economías globales experimentaban un crecimiento exponencial.

Desentrañando las Causas Crónicas de la Baja Productividad

¿Qué factores subyacen a esta persistente baja productividad? Aunque no existe un consenso unánime entre los economistas, los expertos consultados por BBC Mundo apuntan a una combinación de elementos estructurales. Entre ellos, destacan el limitado acceso a capital para emprendimientos y pequeñas empresas, las deficiencias críticas en la infraestructura pública que dificultan la logística y la competitividad, una regulación empresarial a menudo compleja y disuasoria, y un preocupante desfase entre la oferta del sistema educativo y las demandas reales del mercado laboral. Estas problemáticas crean un ecosistema donde el potencial productivo se ve constantemente mermado.

Esta cuestión crucial se ha convertido en un punto de divergencia en el debate político. Mientras el candidato de izquierda Iván Cepeda propone un “capitalismo productivo” enfocado en una “revolución agraria” y el estímulo a la “economía popular” –término asociado a micronegocios como el de Paola Rosas–, el candidato de derecha Abelardo de la Espriella aboga por impulsar sectores intensivos en capital como el petróleo (mediante fracking), la minería y la infraestructura. Ambas visiones, aunque opuestas en su enfoque, reconocen la urgencia de abordar la productividad como pilar para incrementar los ingresos de los colombianos y fortalecer la competitividad del país en el escenario global. “Lo que nos tendría que preocupar es que la gente está trabajando más horas de las que debería, y está recibiendo poco dinero”, advierte Ricardo Salas, profesor de Economía de la Universidad de Dartmouth, subrayando la conexión directa con los bajos salarios.

La OCDE explica que la productividad por hora trabajada depende en gran medida del capital físico –edificios, maquinaria, vehículos– y de activos intangibles como la propiedad intelectual. Colombia, con una historia de menor acumulación de capital en comparación con las naciones más ricas de la OCDE, parte con una desventaja estructural. A ello se suma la predominancia de la informalidad, ejemplificada por negocios como el de Paola, que operan con escaso o nulo capital. Esta realidad impide la inversión en tecnología, capacitación y eficiencia, perpetuando un ciclo de bajo valor añadido a pesar del titánico esfuerzo de su fuerza laboral. Abordar este problema crónico será, sin duda, el mayor desafío y legado para el nuevo gobierno.

Con información de: BBC Mundo.