El mundo del fútbol se despide de una figura clave, aunque a menudo en la sombra, en la meteórica carrera del astro Lionel Messi. Jorge Horacio Messi, padre, representante y pilar fundamental en la vida profesional del diez argentino, falleció este sábado en Argentina a los 68 años. Su partida marca el fin de una era para la familia Messi y para la intrincada maquinaria empresarial que acompañó la trayectoria de uno de los deportistas más influyentes de la historia. Desde los primeros pasos de un joven talento en Rosario hasta la cima del fútbol mundial, Jorge Messi fue el artífice de decisiones trascendentales, pero también el protagonista de algunas de las controversias más sonadas que rodearon a su célebre hijo.
La historia de Jorge es la de un hombre que sacrificó su propia senda profesional para forjar la de su vástago. Antes de convertirse en el principal gestor de la ‘Marca Messi’, Jorge trabajó como técnico químico y empleado en una fábrica siderúrgica. Su vida dio un giro radical cuando la promesa de Lionel en Newell’s Old Boys se hizo innegable. La crucial decisión de viajar a Barcelona a los 13 años para una prueba con el club catalán, y la aún más significativa de permanecer junto a su hijo en España para gestionar su tratamiento de crecimiento, mientras el resto de la familia regresaba a Rosario, sentaron las bases de su rol inamovible. Fue una apuesta familiar de magnitud colosal que convirtió a Jorge en una presencia constante e indispensable durante los años formativos de Lionel en Europa, más allá de La Masia.
El Arquitecto Empresarial y Sus Desafíos Legales
Con el ascenso imparable de Lionel, las responsabilidades de Jorge crecieron exponencialmente. Se transformó en el principal representante de su hijo, manejando desde negociaciones contractuales millonarias con el FC Barcelona y acuerdos publicitarios globales, hasta la compleja administración de los derechos de imagen y las multimillonarias inversiones. Su influencia fue palpable en cada etapa, incluyendo los trascendentales cambios de club: la salida emotiva de Barcelona en 2021 hacia el Paris Saint-Germain, y posteriormente, el traslado al Inter Miami en 2023, decisiones que redefinieron el mapa del fútbol mundial. Documentos como los revelados por Football Leaks en 2017 evidenciaron la colosal dimensión económica de su gestión.
Sin embargo, la intensa administración de los derechos de imagen no solo trajo prosperidad, sino también el escrutinio de la justicia. Jorge Messi se encontró en el centro de una de las mayores polémicas extradeportivas que marcaron la carrera de ambos: el caso por fraude fiscal en España. En junio de 2013, la Fiscalía presentó una querella contra Lionel y su padre, centrándose en los ingresos obtenidos por la explotación de los derechos de imagen entre 2007 y 2009. Los tribunales dictaminaron que la estructura empresarial, diseñada desde 2005, buscaba, según la acusación, eludir impuestos. Este episodio culminó con la condena de ambos, dejando una mancha en la impecable trayectoria deportiva de Leo y evidenciando las complejas aristas de la gestión de una figura global.
La partida de Jorge Messi no solo deja un vacío familiar, sino que cierra un capítulo en la crónica del fútbol moderno, recordando la dualidad de un hombre que, con su inquebrantable apoyo y astuta gestión, fue fundamental para el desarrollo de un genio, pero cuya ambición en los despachos también lo llevó a enfrentar los rigores de la ley. Su legado es tan complejo y multifacético como la carrera del propio Lionel Messi, una vida dedicada a propulsar a su hijo, con todas las glorias y sombras que ello conllevó.
Con información de: Quién – Espectáculos.

