El Partido Acción Nacional (PAN) ha elevado su exigencia para que la Fiscalía General de la República (FGR) inicie una investigación exhaustiva contra Andrés Manuel López Beltrán, conocido como “Andy”. La petición surge por los presuntos nexos del hijo del presidente con un esquema de “huachicol fiscal” y otras actividades ilícitas que han sido objeto de señalamientos. Esta nueva ola de presión se intensifica tras la publicación de imágenes que muestran a López Beltrán en un cónclave con su hermano Gonzalo y otras figuras, reavivando el debate sobre su implicación en actos irregulares.
Desde la dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero Herrera, se recordó que el partido presentó una denuncia formal hace más de un año. Dicha denuncia se relaciona con una carpeta de investigación que involucra a un contraalmirante de la Marina y donde, según Romero, personas clave en el caso han sufrido desenlaces fatales o desapariciones, sugiriendo un patrón inquietante. El líder panista lamentó la falta de transparencia sobre el contenido de las conversaciones en los encuentros recientes, aunque afirmó que las fotografías revelan mucho sobre los participantes.
Romero Herrera denunció una presunta parcialidad en la actuación de la FGR, a la que acusó de perseguir opositores mientras ignora a funcionarios afines al gobierno. Como ejemplo, señaló la situación del exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel, contrastándola con la supuesta impunidad de la gobernadora morenista Marina del Pilar Ávila. En este contexto, el PAN instó a la fiscalía a demostrar la misma eficacia investigativa en el caso de Andy López Beltrán, aplicando la ley sin distinción partidista.
En sintonía con estas demandas, el coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya Cortés, advirtió que su partido persistirá en la búsqueda de una investigación a fondo, a pesar de lo que considera una política gubernamental y de la FGR de proteger a sus allegados. Anaya evocó la figura del panista Luis H. Álvarez para subrayar la necesidad de ser realistas y no albergar ilusiones sobre la imparcialidad del sistema, lamentando que, en su opinión, este “narco régimen” no toca a los suyos, citando el caso de Rocha como evidencia. Su conclusión es tajante: una investigación profunda es poco probable, pues el sistema actual protege a quienes considera propios.
Con información de El Universal.

