La policía alemana ha iniciado una investigación exhaustiva tras un incendio registrado este jueves en las inmediaciones de las oficinas de la empresa de defensa Rohde & Schwarz en Múnich. Las autoridades indagan la posibilidad de que el suceso haya sido intencionado. Aunque el fuego no provocó heridos ni daños materiales significativos, dos personas, un hombre y una mujer de nacionalidad búlgara, fueron arrestadas en una estación de servicio cercana en relación con el incidente.
Este presunto ataque se suma a una serie de eventos que han puesto en alerta a Alemania, apenas dos días después de varios intentos de sabotaje contra infraestructuras críticas en el país. El contexto se agrava un mes después de un ataque con drones contra aeronaves ucranianas en el aeropuerto de Leipzig, operación que Berlín atribuyó formalmente a Rusia y que resultó fallida.
La escalada de incidentes se enmarca en una campaña de lo que se denomina “operaciones híbridas”, presuntamente orquestadas por Rusia, que incluyen sabotajes, espionaje, ciberataques e incursiones con drones, y que se han intensificado en los últimos meses. Investigadores alemanes están examinando las posibles conexiones de los dos sospechosos de Múnich con otros casos similares en Serbia y Polonia, según informó la revista Der Spiegel.
Adicionalmente, la policía investiga dos intentos de sabotaje recientes a la red eléctrica en los estados de Brandeburgo y Renania del Norte-Westfalia. Las autoridades no descartan que detrás de estos hechos pueda haber tanto injerencia extranjera como acciones de activistas domésticos de extrema izquierda. Esta serie de sabotajes se produce en un momento político delicado, con elecciones inminentes en Sajonia-Anhalt, donde el partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD) lidera los sondeos.
Con información de El País.

