La Fiscalía de Estados Unidos presentó una acusación por narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con nueve funcionarios y ex funcionarios, a quienes señala de presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa para el envío de drogas hacia territorio estadounidense, por lo que solicitó su detención con fines de extradición.
El documento judicial incluye cargos por tráfico de drogas y delitos relacionados con armas de fuego. Las autoridades estadounidenses sostienen que los acusados habrían utilizado sus cargos públicos para facilitar operaciones del grupo criminal.
Entre los señalados aparece Enrique Inzunza Cazares, senador de Morena por Sinaloa, ex funcionarios estatales y mandos de seguridad, así como el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. Además, las autoridades estadounidenses señalaron que el grupo conocido como Los Chapitos habría intervenido en el proceso electoral que llevó a Rocha Moya a la gubernatura en 2021 mediante presuntas acciones de intimidación contra adversarios políticos.
El mandatario estatal, rechazó los señalamientos de EEUU en su contra y los calificó de “falsos y absurdos”. Asimismo, dijo que las imputaciones forman parte de una “perversa estrategia” que busca vulnerar el orden constitucional del país, particularmente en lo referente a la soberanía nacional. Por su parte, la Fiscalía General de la República puso candado a la solicitud de extradición, argumentando que el país vecino no aportó evidencias contundentes contra el gobernador.

