La automedicación con medicamentos GLP-1 para bajar de peso puede provocar náuseas, vómito, estreñimiento y problemas en la vesícula biliar, además de otras complicaciones, advirtieron especialistas del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, quienes pidieron evitar su consumo sin vigilancia médica.
En rueda de prensa, el endocrinólogo José Roberto Barrientos Ávalos, subdirector médico del hospital, señaló que incluso entre pacientes que utilizan estos fármacos bajo supervisión profesional y con dosis adecuadas, 12 por ciento presenta efectos adversos severos.
Explicó que los GLP-1 imitan la acción de una hormona intestinal que regula los niveles de azúcar en la sangre y disminuye el apetito. Estos medicamentos surgieron como una alternativa para tratar la diabetes y la obesidad, pero su popularidad en redes sociales impulsó su consumo como una vía rápida para perder entre 15 y 25 por ciento del peso corporal.
“Algo que no es costoso y que es práctico es la conducta que tenemos para cuidar nuestra salud, para cambiar nuestros hábitos alimenticios. No se trata de tener una dieta tres días antes de irme de vacaciones, sino de un cuidado permanente de la salud y del ejercicio físico, pues tienen un impacto en la masa muscular y disminuyen la grasa visceral”, explicó Barrientos Ávalos.
Por su parte, Salvador Plascencia Pérez, jefe del servicio de Endocrinología del nosocomio, alertó sobre el incremento en la automedicación y la venta de productos de importación de procedencia dudosa.
“Cuando un paciente se automedica suele incrementar el riesgo de tener molestias gástricas, náuseas, vómito, estreñimiento, problemas de inflamación de la vesícula biliar. Estas molestias podrían evitarse o disminuir si se utiliza la dosis adecuada. Tenemos un verdadero problema con la automedicación; incluso, hay personas que venden más baratos medicamentos de importación de origen dudoso. Y cuando el paciente se pone mal, no sabe qué se administró, cuánto y de dónde vino”, advirtió.
El especialista subrayó que estos tratamientos requieren una evaluación médica previa para determinar si una persona puede utilizarlos y establecer la dosis adecuada. Además, deben acompañarse de un plan alimentario y actividad física conforme a las condiciones de cada paciente.
Los médicos señalaron que la obesidad, la diabetes y los malos hábitos alimenticios impulsaron la demanda de estos tratamientos. Sin embargo, coincidieron en que la desinformación que difunden personas sin conocimientos médicos en redes sociales favorece su uso indiscriminado.
Aunque los GLP-1 pueden ayudar a controlar la diabetes y la obesidad, insistieron en que su eficacia y seguridad dependen de la valoración y el seguimiento de profesionales de la salud.

