Un tribunal dictó una sentencia de 33 años de prisión contra Irving Israel “N” tras acreditar su responsabilidad en los delitos de tentativa de homicidio calificado y tentativa de homicidio agravado en Tonalá. La resolución judicial incluyó una multa de 60 mil 864 pesos y la obligación de cubrir la reparación del daño.
Los hechos ocurrieron el 9 de febrero de 2023 en la colonia Tateposco. Ese día, el ahora sentenciado y otros sujetos arribaron a un taller de mantenimiento diésel en cuatro vehículos, de los cuales tres contaron con reporte de robo. El grupo portó armas largas y cortas, golpeó el portón del inmueble con un marro e ingresó por la fuerza. Durante la irrupción, los agresores lesionaron de gravedad a un hombre con disparos de arma de fuego y amenazaron a los presentes para exigir dinero. Además, intentaron privar de la libertad a una mujer para subirla a una de las unidades.
Agentes de la Comisaría de Tonalá llegaron al sitio y ordenaron el cese de la violencia, pero los atacantes iniciaron un tiroteo contra los oficiales para facilitar su huida. En el intercambio de disparos, la policía localizó al sentenciado herido en una terraza, mientras otros cómplices saltaron hacia un terreno baldío desde gran altura. “La Fiscalía del Estado reafirma su compromiso de integrar investigaciones sólidas, diligentes y técnicas que permitan llevar ante la justicia a quienes cometen delitos graves, así como garantizar la protección y atención de las víctimas”, expresó la dependencia en un comunicado.
En un hecho distinto, un órgano jurisdiccional vinculó a proceso a Carlos Alberto “N” y Alberto Alejandro “N” por el delito de suplantación de identidad en Zapopan. La detención ocurrió en una tienda departamental de la avenida Mariano Otero, donde los sujetos utilizaron réplicas de huellas dactilares y documentos falsos para obtener beneficios económicos.
Salvador González de los Santos, Fiscal Estatal, compartió en conferencia de prensa que los hombres ingresaron al establecimiento el 13 de abril. Carlos Alberto “N” solicitó un préstamo de 35 mil pesos mediante una identidad ajena, mientras que Alberto Alejandro “N” facilitó una cuenta bancaria para el depósito. Tras obtener el dinero, intentaron adquirir dos teléfonos de alta gama con otra identificación apócrifa, momento en que el personal del comercio descubrió el engaño y solicitó auxilio.
La policía capturó a los sospechosos en posesión de fragmentos de huellas dactilares hechos de silicón, pegamento y copias de identificaciones con fotografías intercambiadas. Un juez calificó como legal la detención e impuso prisión preventiva justificada por seis meses. Con esta resolución, “la institución reafirma su compromiso de proteger el patrimonio de la sociedad y garantiza que el uso de tecnologías o métodos ilícitos para evadir la ley no impida la aplicación de la justicia”, agregó la institución.

