Claudia Sheinbaum cerró su gira nacional de rendición de cuentas, un recorrido enfocado en los avances de la Cuarta Transformación, con destacadas paradas en Tabasco y Guerrero. Ante miles de asistentes, la mandataria enfatizó la inalienable soberanía del pueblo de México y su capacidad para forjar su propio destino. La visita a Tabasco, cuna política del presidente Andrés Manuel López Obrador, se convirtió en un escenario simbólico para reforzar el legado y la visión de esta transformación.
En un Estadio Olímpico de Villahermosa abarrotado, Sheinbaum se dirigió a una audiencia de aproximadamente 18 mil personas, tejiendo un relato que conectó la historia del país con los cimientos de la actual administración. No dudó en calificar a López Obrador como “el mejor presidente de México”, vinculando su figura a un movimiento que, según su narrativa, hunde sus raíces en la Independencia, la Reforma y la Revolución. El gobernador Javier May Rodríguez, por su parte, resaltó la importancia de Tabasco como el epicentro donde emergió la Cuarta Transformación, consolidando la narrativa de un legado que la nueva etapa de gobierno se compromete a salvaguardar.
Este mensaje de autodeterminación y herencia política resonó también en Acapulco, Guerrero, donde la presidenta invocó los “Sentimientos de la Nación” para reafirmar que “solo el pueblo puede determinar su destino”, desestimando la influencia de potencias externas o élites. Adicionalmente, destacó la educación como la herramienta más eficaz contra la inseguridad. A lo largo de su intervención, Sheinbaum recordó las transformaciones logradas desde 2018, mencionando programas sociales clave como pensiones, becas y apoyos para diversos sectores, además de significativas obras de infraestructura. Su mensaje final subrayó la importancia de la memoria histórica, un elemento esencial, dijo, para guiar el camino de la nación.
Con información de El Universal.

