La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha elevado el pulso con el Gobierno Federal al anunciar que, tras el estancamiento de las mesas de diálogo, mantendrá su postura de protesta con un plantón en el Zócalo capitalino y una contundente marcha programada para el 11 de junio, coincidiendo estratégicamente con la inauguración del Mundial en el Estadio Ciudad de México. Esta decisión marca un punto de inflexión en las negociaciones y presagia un día de alta tensión en la capital del país.
La resolución de radicalizar las acciones se tomó al término de su Asamblea Nacional Representativa, donde la dirigencia magisterial, encabezada por figuras como la maestra Elvira Veleces de la sección 14 de Guerrero, calificó de “insuficientes” los ofrecimientos del Gobierno. El punto central de la disputa sigue siendo la exigencia de la derogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, una demanda histórica que, a pesar de algunas atenciones puntuales, no encontró eco definitivo en las negociaciones con la Secretaría de Gobernación (Segob).
Por su parte, el Gobierno federal, a través de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, acompañada por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y el director general del ISSSTE, Martí Batres, propuso la creación de una “Comisión Permanente” de carácter técnico y jurídico. Esta instancia buscaría desahogar las peticiones docentes dentro de los márgenes presupuestales y legales, un intento de institucionalizar la discusión que, sin embargo, no satisfizo las expectativas de la CNTE.
Consecuencias y el Desafío del Mundial
La inminente movilización hacia el Estadio Ciudad de México adquiere una resonancia particular al entrelazarse con la inauguración del Mundial, un evento de magnitud internacional que pondrá los ojos del mundo sobre la capital mexicana. La elección de esta fecha no es casual, buscando maximizar la visibilidad de sus demandas ante una audiencia global. La ciudad ya ha sentido los efectos de las manifestaciones recientes, con cierres intermitentes de estaciones del Metro en líneas clave como la 1, 2 y 3, lo que presagia un panorama complejo en términos de movilidad y orden público para el día de la inauguración.
La titular de Segob, Rosa Icela Rodríguez, ha reiterado la apertura al diálogo, pero ha hecho un llamado enfático a “deponer las movilizaciones y avanzar por la vía institucional”, citando a la Presidenta Claudia Sheinbaum sobre la necesidad de “definiciones”. Este escenario deja al descubierto un pulso significativo entre el magisterio disidente y las autoridades, con la ciudad de México como telón de fondo de una disputa cuyas ramificaciones podrían extenderse más allá de las aulas, impactando la imagen del país en un momento de alta exposición internacional y manteniendo a la ciudadanía en vilo.
Con información de: Fox Sports México.

