La segunda edición de los Cursos de Verano Seguro 2026 “Somos Semillas de Paz” concluyó en Tizapán el Alto con actividades de prevención de la violencia, autocuidado, derechos humanos y cultura de paz para niñas, niños y adolescentes de Jalisco. El cierre tuvo lugar en la Unidad Deportiva de Tizapán el Alto, con la participación de autoridades estatales y municipales, familias, menores de edad, instructoras, instructores y personal que colaboró en los cursos.
Al acto acudió Perla Lorena López Guízar, Secretaria Ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad Pública de Jalisco, quien destacó la importancia de fortalecer desde la prevención social los espacios donde niñas, niños y adolescentes puedan aprender a convivir, conocer sus derechos y desarrollar habilidades para construir comunidades más seguras.
Los Cursos de Verano Seguro 2026 “Somos Semillas de Paz” surgieron como una estrategia del Gobierno de Jalisco, a través del Centro de Prevención Social del Estado, en coordinación con los Consejos Municipales de Prevención Social. El programa incorporó actividades sobre derechos humanos, autocuidado, convivencia pacífica y prevención de las violencias.
La edición de este año incluyó 21 talleres presenciales y 14 funciones de la obra de teatro guiñol “Las Manchas de la Luna”, además de la aplicación de una identidad gráfica y una guía metodológica en 17 municipios. El programa contempló un alcance de más de 3 mil niñas, niños y adolescentes de distintas regiones del estado.
La obra “Las Manchas de la Luna” abordó la prevención del abuso sexual infantil mediante una historia dirigida a las infancias, con énfasis en el reconocimiento de situaciones de riesgo y el desarrollo de habilidades de autocuidado.
El Centro de Prevención Social del Estado también proporcionó a los municipios la Guía para el Diseño e Implementación de Cursos de Verano dirigidos a Niñas, Niños y Adolescentes, asesoría técnica y el taller presencial “Somos Semillas de Paz”.
La estrategia utilizó juegos y actividades lúdicas para acercar a las infancias y adolescencias herramientas para reconocer sus derechos, identificar situaciones de violencia y resolver conflictos de forma pacífica.
La participación de los municipios permitió llevar estas acciones a distintas comunidades y ajustar las actividades a sus necesidades. Con ello, el programa reforzó la coordinación entre el Gobierno de Jalisco y los gobiernos municipales para generar espacios de convivencia y aprendizaje más seguros para niñas, niños y adolescentes.

