Los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, que entrarán en vigor el 27 de septiembre, generan dudas sobre un posible uso de la regulación como mecanismo de censura, debido a que su aplicación quedará en manos de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), un organismo dependiente del Gobierno federal, señalaron académicos del ITESO.
La norma, publicada el 28 de agosto en el Diario Oficial de la Federación, sustituyó el esquema que operaba bajo el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), organismo constitucional autónomo que dejó de funcionar el 17 de octubre de 2025. Para Marcos del Rosario Rodríguez, director del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos del ITESO, los nuevos lineamientos conservan derechos ya contemplados desde 2013, como la réplica, los códigos de ética y la distinción entre información periodística, opinión y publicidad. Sin embargo, cuestionó las facultades de vigilancia de la CRT.
“Es una situación de riesgo que hay que estar observando. Debemos ser muy cautelosos con las facultades de monitoreo que tiene el gobierno, porque si no se aplican con objetividad, proporcionalidad y razonabilidad, pueden ser mecanismos de censura previa”, expresó.
El artículo 52 establece que la CRT podrá “realizar monitoreos, requerimientos o cualquier otra actuación que sea necesaria”. Del Rosario consideró que los lineamientos tampoco garantizan que los mecanismos de revisión sean imparciales y proporcionales. “No lo van a hacer porque, en el fondo, se dan las pautas para emitir sesgos que favorezcan únicamente las emisiones con las que el Estado esté de acuerdo o quiera propiciar”, declaró.
A la preocupación por la autonomía del regulador se suma otra: la norma se concentra en radio y televisión, pese a que una parte importante del consumo informativo ocurre ahora en redes sociales, servicios de mensajería y plataformas digitales. Juan Larrosa Fuentes, director del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO, señaló que el concepto tradicional de audiencia ya no corresponde con los hábitos actuales. “Hablar de audiencias es un mundo que ya no existe. Las personas consumen cada vez menos información por la televisión o la radio, ahora lo hacen en diversos dispositivos y pantallas, de forma fragmentada. Y no solo reciben la información; la critican, reproducen, rehacen y comparten”, mencionó.
El académico propuso ampliar la regulación a plataformas digitales y medios de comunicación sin importar la tecnología que utilicen, modificar el destino de los recursos públicos para fortalecer medios independientes y reforzar la educación para identificar información falsa o inexacta.
De acuerdo con la comparación entre la propuesta inicial y el texto final de los lineamientos, la versión publicada el 28 de agosto modificó tres aspectos: eliminó la obligación explícita de evitar información falsa o descontextualizada, limitó la intervención de la CRT a los casos en que un medio no resuelva una queja dentro de los plazos establecidos y redujo las sanciones económicas para ciertas infracciones.

