Brasil irá a una segunda vuelta presidencial luego de que ninguno de los candidatos superó el 50 por ciento de los votos en la primera ronda de las elecciones, marcada por la polarización política y la disputa entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro. Los resultados definitivos dieron a Flávio Bolsonaro el primer lugar con 47.03 por ciento de los votos, mientras Lula obtuvo 45.16 por ciento. La diferencia fue de 1.87 puntos porcentuales y obligó a ambos candidatos a disputar el balotaje, previsto para el próximo 25 de octubre.
Durante el conteo, Bolsonaro se mantuvo varias horas por encima del 50 por ciento, pero perdió ventaja conforme avanzó el escrutinio y no alcanzó el porcentaje necesario para ganar en la primera ronda. Más de mil 650 cargos estuvieron en juego, entre ellos la Presidencia, puestos legislativos y gubernaturas. La elección también planteó dos visiones sobre el papel de Brasil en el escenario internacional: una mayor cercanía con el bloque conservador alineado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, frente a la política exterior impulsada por Lula, que estrechó los vínculos con China. Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato presidencial. El político gobernó entre 2003 y 2010 y regresó al poder en 2023, tras derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, busca dar continuidad al movimiento político de su padre, quien cumple una condena de 27 años de prisión por intentar revertir los resultados de los comicios de 2022. También compitieron por la Presidencia Augusto Cury, Ronaldo Caiado, Renan Santos y Romeu Zema.

