Brooklyn Beckham, hijo del icónico matrimonio David y Victoria Beckham, ha vuelto a acaparar titulares, esta vez no por sus habilidades culinarias o fotográficas, sino por una polémica campaña publicitaria. El joven heredero habría embolsado una cifra cercana al millón de dólares por protagonizar un comercial de DoorDash que, lejos de generar el impacto positivo esperado por la marca, ha sido interpretado por una gran parte de la audiencia como una burla directa al sonado pleito familiar que lo mantiene distanciado de sus padres y hermanos desde hace más de un año.
En el spot en cuestión, Brooklyn aparece explicando su decisión de ver el Mundial de Fútbol desde casa, a pesar de tener entradas para asistir a los partidos. Cuando se le interroga sobre el motivo, su enigmática respuesta, “hay una larga historia” detrás de su elección, antes de regalar los boletos a un repartidor, fue la chispa que encendió la controversia. La viralización del video no se produjo por la originalidad de la promoción, sino por la lectura generalizada de que el guion hacía una referencia velada, y para muchos, insensible, a la fractura familiar que ha sido comidilla de la prensa del corazón.
Fuentes cercanas a la familia no tardaron en manifestar su indignación. Una de ellas describió el anuncio a Page Six como “un poco cursi”, pero señaló que la verdadera molestia no radicaba en la calidad del comercial, sino en el momento inoportuno elegido para monetizar una ruptura tan dolorosa. “Hacer un anuncio basado en el distanciamiento de la familia como si fuera una broma, cuando su familia está devastada y su hermana y sus abuelos están inconsolables, es terrible”, sentenció otra fuente, revelando la profundidad del malestar. Se especula incluso que DoorDash podría haber reconsiderado la campaña, aunque la marca optó por seguir adelante con su difusión.
La Grieta Familiar: De los Titulares a la Estrategia de Marketing
Este incidente publicitario es solo el último capítulo de un drama familiar que ha mantenido en vilo a los seguidores de los Beckham. Recientemente, David Beckham recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, una ceremonia a la que asistieron Victoria, Romeo, Cruz y Harper, pero de la que Brooklyn estuvo notablemente ausente. Horas después, Harper, la hermana menor, viajó personalmente a la residencia de Brooklyn en Beverly Hills para entregar una emotiva carta escrita a mano. Sin embargo, ni Brooklyn ni Nicola, su esposa, se encontraban en casa, ya que estaban en Nueva York, un detalle que añade más leña al fuego de la percepción pública.
Lejos de suavizar las tensiones, el gesto de Harper desembocó en un nuevo enfrentamiento. Un representante de Brooklyn y Nicola tildó la visita de la adolescente de “puesta en escena” y “coreografiada”, sugiriendo que la maniobra había sido orquestada por el equipo de relaciones públicas de los padres, no por una iniciativa espontánea de la menor. Reportes de medios estadounidenses han descrito el impacto de este conflicto en Harper como “muy duro”, con un contacto entre hermanos reducido a mensajes ocasionales y una llamada anual de cumpleaños, una triste realidad que dista mucho de la cercanía que compartían antes del estallido de la disputa. Mientras tanto, para Brooklyn, fuentes cercanas aseguran que “cualquier cosa que le haga ganar dinero es buena”, una postura pragmática que subraya el valor de su marca personal en medio de la tormenta mediática y familiar.
Con información de: Quién – Espectáculos.

