Una serie de potentes explosiones sacudió la tranquilidad de Tepeaca, Puebla, la mañana de este miércoles, cuando al menos tres pipas, presuntamente dedicadas al trasiego ilegal de gas LP, estallaron en un predio de la colonia San Juan Negrete. El incidente, registrado alrededor de las 10:00 horas, generó una impresionante columna de humo que se elevó más de 15 metros, visible desde diversos puntos del municipio, sembrando la alarma entre los residentes y movilizando a un amplio contingente de cuerpos de emergencia.
Vecinos de la zona captaron los dramáticos momentos del incendio y las subsiguientes detonaciones, lo que rápidamente llevó a las autoridades a acordonar el área. La magnitud del fuego y la sospecha de que el predio funcionaba como centro de almacenamiento de combustible ilegal, conocido como “huachicol”, encendieron las alertas, subrayando el grave riesgo que estas actividades ilícitas representan para la población civil y la infraestructura energética del país.
Tepeaca: El Talón de Aquiles en la Lucha Contra el Huachicol
Como medida preventiva prioritaria, se procedió a la evacuación del Centro Escolar General Miguel Negrete Novoa, que alberga a mil 753 alumnos, así como de varias viviendas cercanas. El despliegue de personal de Protección Civil, Bomberos, Policía Municipal, Estatal y elementos de la Secretaría de Marina fue inmediato y masivo, trabajando coordinadamente para controlar la situación y sofocar las llamas. Hasta el cierre de esta edición, se confirmaron tres personas lesionadas, quienes fueron trasladadas a hospitales para recibir atención médica especializada, aunque afortunadamente no se reportaron víctimas mortales.
Este lamentable suceso vuelve a poner de manifiesto la arraigada problemática del “huachicol” de gas LP en Puebla, una entidad que ha sido históricamente golpeada por esta modalidad del crimen organizado. La presencia de predios clandestinos para el almacenamiento y trasiego de hidrocarburos no solo genera pérdidas millonarias para el Estado, sino que expone a las comunidades a peligros inminentes de explosiones e incendios, consecuencias directas de la precariedad y falta de seguridad en el manejo de materiales altamente inflamables y explosivos.
Las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes para determinar el origen exacto de las explosiones, identificar a los responsables y desmantelar la red detrás de esta operación ilegal. La lucha contra el robo de combustible es una tarea compleja y continua, que requiere de la colaboración interinstitucional y el apoyo ciudadano para salvaguardar la integridad de las familias poblanas y erradicar un flagelo que sigue cobrando vidas, generando zozobra en diversas regiones del país y afectando la seguridad energética nacional.
Con información de: Nacional – Proceso.

