El Gobierno de Jalisco presentó el proyecto del Centro de Salud Mental Perinatal y el Modelo Integral de Salud Mental Perinatal para el Primer Nivel de Atención, una estrategia considerada pionera en el país que busca fortalecer la atención de mujeres durante el embarazo, el parto y el periodo posparto, con un enfoque preventivo, humanista y de acceso universal.
La iniciativa prevé entre 38 mil y 40 mil atenciones anuales y contempla servicios especializados para la atención de depresión y ansiedad perinatal, manejo de crisis, seguimiento psiquiátrico, acompañamiento en duelo perinatal y fortalecimiento del vínculo temprano entre madre e hijo. También incluye tamizajes como la Escala de Edimburgo para la detección oportuna de trastornos mentales. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, señaló la necesidad de reforzar la atención a la salud mental de las mujeres durante esta etapa. “Hacía falta algo muy importante, la atención a las madres. Habíamos atendido a las niñas, a los niños, a los jóvenes, pero necesitábamos la atención perinatal, la atención a las mamás durante el parto (…), y posterior al parto”, destacó.
El proyecto contempla una inversión de 58 millones de pesos, con recursos destinados a construcción, equipamiento y capacitación del personal, además de una ampliación aprobada por el Congreso del Estado. El modelo también prevé la integración de servicios como psiquiatría perinatal, psicología clínica, ginecología, pediatría, genética, enfermería especializada, trabajo social, orientación en lactancia materna y seguimiento telefónico, entre otros.
Durante la presentación, la coordinadora general estratégica de Desarrollo Social, Andrea Blanco Calderón, señaló que la salud mental perinatal representa uno de los principales retos de salud pública. Afirmó que el nuevo centro busca atender de forma integral a las mujeres en esta etapa. “Por ellas es este Centro de Salud Mental Perinatal, el primero en México, el tercero en Latinoamérica (…), el primero público, para que podamos atender a las mujeres en la prevención, en la detección y en la intervención temprana en desajustes psicológicos durante el embarazo y el puerperio”, apuntó.
La estrategia incluye además un sistema de registro y evaluación para dar seguimiento a los casos y mejorar la calidad de la atención. También se prevé la articulación de una red estatal de servicios que permita la detección y canalización oportuna de pacientes con trastornos mentales durante el embarazo y el posparto.
Por su parte, la directora del Centro de Salud Mental Perinatal, Adriana Lizeth Chávez, señaló que el objetivo es evitar que las mujeres enfrenten solas esta etapa. “Hoy estamos dando un paso firme hacia el modelo de salud que pone en el centro a las personas, que entiende que no hay un desarrollo posible sin un bienestar emocional y que, apuesta por la prevención, la dignidad y la justicia social”, declaró.
Las autoridades estatales señalaron que factores como violencia de género, embarazos no planificados, antecedentes de aborto o conflictos de pareja elevan el riesgo de trastornos mentales en el embarazo y el posparto, por lo que la detección oportuna se consideró un eje central del nuevo modelo de atención.

